Una saeta en el kiosco de Carmen: La Paz de Fátima rinde homenaje a su hermana fundadora en La Constancia

La hermandad se detiene ante el recuerdo de Carmen Gutiérrez Escalera, hermana fundadora, tesorera y alma de Cáritas en la parroquia de Fátima

Sentida saeta a Carmen Gutiérrez, frente a La Paz de Fátima.
31 de marzo de 2026 a las 07:56h

La barriada de La Constancia de Jerez vivió este Lunes Santo uno de esos momentos que se quedan grabados en la memoria colectiva de un barrio. Cuando la hermandad de la Paz de Fátima pasó frente al kiosco de Carmen Gutiérrez Escalera, el silencio se adueñó de la calle y una saeta sonó en memoria de quien durante años regaló desde ese mismo rincón su sonrisa y su dedicación a todos los vecinos.

El kiosco de Carmen fue durante décadas mucho más que un establecimiento: era un punto de encuentro, un refugio cotidiano donde el barrio se reconocía a sí mismo. Y precisamente por eso, la cofradía eligió ese enclave tan cargado de significado para rendir tributo a quien fue hermana fundadora y tesorera de la hermandad, y presidenta de Cáritas en la parroquia de Fátima durante muchos años.

Carmen Gutiérrez Escalera entregó su vida a los demás. Desde que nació, La Constancia fue su mundo, y dentro de él, los más necesitados fueron siempre su prioridad. A través de Cáritas atendió sin descanso a las familias vulnerables de La Constancia y de la barriada España, compaginando esa labor social con su entrega absoluta a la hermandad. 

Saeta en memoria de Carmen Gutiérrez en La Constancia.

Muy ligada a los bomberos de Jerez

La figura de Carmen también está muy unida al Cuerpo de Bomberos de Jerez, nombrados Hermanos de Honor de la Paz de Fátima. Cuando falleció, los bomberos jerezanos fueron de los primeros en expresar públicamente su consternación, abrazando a su familia y a todo el barrio en el dolor de una pérdida que, como ellos mismos reconocieron, no tiene consuelo.

La saeta de este Lunes Santo sirve para que su barrio recuerde a Carmen, porque su huella sigue viva en cada rincón de La Constancia, donde pervive su kiosco.

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Francisco Romero

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