Roban a una fotógrafa jerezana los carretes de una sesión a José de los Camarones para una exposición: "Necesito ayuda"

Agata Sandecor mandó a revelar su trabajo a un laboratorio de Valencia. Una furgoneta de reparto sufrió un robo el viernes en calle Lealas

Agata Sandecor, en un autorretrato.
Agata Sandecor, en un autorretrato.

La jerezana Agata Sandecor suele revelar sus propias fotos. Tras estudiar en la Escuela de Arte, su trabajo principal no es la fotografía, pero se dedica a ella con pasión. Por eso, participa en una exposición a nivel nacional aún no anunciada, pero que contaba con la presencia de fotos de José de los Camarones, el flamenco jerezano. 

Esas fotos las envió Agata -sin tidle- a un laboratorio de Valencia este viernes, a pesar de que normalmente revele en casa. Sin embargo, fruto de la mala suerte, la camioneta en la que iba el paquete, según le han explicado desde MRW, sufrió un robo. "Me dicen que alguien partió un cristal cuando el conductor se había bajado para una entrega o una recogida, no lo sé, cuando iba por calle Lealas".

Al salir de trabajar, acudió junto a familiares al entorno "por si alguien hubiera tirado ese paquete. Se llevaron algunos, entre ellos el mío". En el interior, la sesión al artista, otros carretes antiguos sin revelar y otro de un amigo. "No sé cómo recuperarlos", señala Agata. "Las fotos eran en blanco y negro. Hice en analógico y en digital. Esos carretes o los tiran o los van a abrir y los van a velar. La empresa me pregunta en cuánto valoro los paquetes. Es un trabajo artístico, muy personal. No sé en cuánto se valora. Yo he perdido el sueño".

Por lo pronto, este domingo acudirá al rastrillo, por si alguien los quisiera vender allí. "El trabajo está rotulado con mi nombre. Pero vamos, creo que no van a aparecer", lamenta. "Yo creo que quien lo robó no podía saber lo que había dentro". La esperanza es que alguien los deposite en algún lugar y de alguna forma se le haga llegar a la fotógrafa. 

Los carretes son dos de blanco y negro Ilford 120, 3 de 35 mm de color (dos caducados Kodak Ultra y otro normal Fuji C200), también iba otro de 110 de color.  "Nunca mando a revelar, siempre lo hago yo. Pero quería probar lo que un gran laboratorio es capaz de hacer. Estoy muy triste. Me han robado y no cualquier cosa. No tiene precio la vida, ni los momentos, ni la magia. Si alguien ve algo, por favor que me lo diga".

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