El popular rastrillo de los domingos en Jerez ha vuelto a celebrarse este domingo en los jardines de La Rosaleda, en el Parque González Hontoria, después de acumular más de un mes en blanco. Las sucesivas suspensiones se han justificado por el paso de diferentes borrascas, en algunos casos con avisos amarillos y naranjas que impidieron que se celebrara esta actividad al aire libre.
Este domingo por fin los tenderetes del rastro más grande de la provincia de Cádiz han vuelto a ofrecer todo tipo de mercancía, desde antigüedades hasta ropa usada u objetos de segunda mano y curiosidades. El mercadillo tiene gran tirón como excusa para dar una vuelta y curiosear entre su oferta en una jornada festiva en la que ha brillado especialmente el sol después de semanas muy marcadas por las fuertes lluvias.
Una década 'exiliado'
Con más de 80 años a sus espaldas, el rastrillo cumplirá este 2026 una década fuera del que ha sido su emplazamiento más tradicional, la Alameda Vieja, de donde salió por orden del anterior gobierno socialista pese a que se invitió a los vendedores a votar su continuidad en esta ubicación y el resultado fue rotundo. En junio de 2016 se produjo la votación y el 88% de los vendedores apostó por continuar a los pies del Conjunto Monumental del Alcázar de Jerez.
Sin más explicación, el ejecutivo socialista desoyó el resultado de aquella votación y mantuvo en el González Hontoria, de la inhóspita explanada de los cacharritos al propio parque y la Rosaleda, un mercadillo tradicional que atrae público de toda la provincia.
Dependiente de la Delegación de Cultura y Patrimonio, el rastrillo de los domingos, en principio, seguirá celebrándose siempre que el tiempo acompañe en su actual emplazamiento, de ocho de la mañana a dos de la tarde.
