La Marea Violeta celebra un debate con partidos políticos en torno a la igualdad y vuelve a celebrar el acto de los zapatos rojos que recuerda a las víctimas de violencia de género de este año.

La última víctima se llama Jana y fue estrangulada, supuestamente, en el aparcamiento del Aeropuerto de Sevilla tras una fuerte discusión con su pareja, Toader Ciprian, por perder el vuelo que debía llevarla a Italia para trabajar. Su cadáver, tapado con una manta, estuvo allí al menos un día. Luego él se entregó a la Policía reconociendo los hechos. Con ésta se sobrepasa la veintena de víctimas mortales por violencia de género en lo que va de año. Una lacra para la que todavía no se ha encontrado cura.

“¡Nos queremos vivas, basta ya!”, grita una joven al final del manifiesto que lee la Marea Violeta en la plaza del Arenal, donde se concentran el segundo lunes de cada mes para seguir denunciando los nuevos casos de violencia de género que se producen. Vuelven a poner zapatos rojos en el suelo, uno por cada mujer muerta este año por violencia de género. En el manifiesto se quejan del recorte –casi un 11% desde 2009– en el programa contra la violencia de género, del trato que dan muchos medios de comunicación a estos casos y de que la prevención debe ser “la política prioritaria” para evitar que la cifra de víctimas aumente.

Hace falta un pacto de Estado que censure todas las formas de violencia machista, exigen desde Marea Violeta. Por eso reúnen a siete partidos políticos en torno a una mesa redonda. En este tema no les cuesta ponerse de acuerdo. “Sólo educando en igualdad podremos vivir en igualdad”, dice Julia Mora, la representante del PSOE, que es la primera en hablar de un pacto de Estado que garantice una igualdad “educativa, afectiva y sexual”.

“Hay que poner en marcha acciones para que las cifras de víctimas puedan ir bajando”, apunta luego Carmen Pina, concejal del PP. Ana Fernández, de IU, señala que “siguen existiendo violencias estructurales” y cita como ejemplos la brecha salarial entre hombres y mujeres, por lo que insta a “blindar” los derechos de éstas últimas con leyes. El feminismo, para ella, “no es la supremacía de la mujer sobre el hombre, es la búsqueda de igualdad”.

“Queremos ser iguales en un sistema que nos hace desiguales”, dice Rocío Medina, profesora de Filosofía del Derecho en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y responsable del área de feminismos de Podemos Andalucía. “No se puede estar a favor de la igualdad sin estar en contra de la desigualdad”, señala, y añade: “Una cosa es la igualdad en la ley y otra la igualdad real”, por lo que cree que “si tratamos igual a personas que están en situaciones desiguales no estamos haciendo justicia”. También participan en el debate otros partidos. Cristina Ibáñez es la representante del partido animalista Pacma. “Luchar por los derechos de los animales no está reñido con luchar por los derechos de las personas”, dice al comenzar su intervención, en la que apuesta por recuperar la ley para la igualdad de trato.

Víctor Manuel Vaca, de Somos andaluces, un partido de reciente creación que presentará candidaturas en Málaga y Córdoba, espera que llegue el momento de que “los políticos usen la violencia de género como un problema de Estado y no para hacer propuestas partidistas”. “Las mujeres no son objetos sexuales, hay que hacer esfuerzos para conseguir una igualdad efectiva", sostiene Manuel Gavira, candidato de Vox al Congreso por Cádiz, que señala: “Si la ley no da resultados lo natural es que se cambie”.

Si has llegado hasta aquí y te gusta nuestro trabajo, apoya lavozdelsur.es, periodismo libre, independiente y en andaluz.

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Ahora en portada
Lo más leído