Este Domingo de Ramos está prevista la apertura de El Corte Inglés de Jerez, una decisión contra la que sindicatos y trabajadores se han concentrado este Viernes de Pasión, al entender que la ciudad no tiene Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) en vigor en estos momentos, que ampare esta apertura.
La ZGAT de Jerez, aprobada por la Junta de Andalucía en 2025, fue suspendida por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) el pasado mes de noviembre a petición de la patronal de grandes almacenes Anged, por lo que la ciudad carece actualmente de ZGAT que ampare la apertura en domingos y festivos.
Sindicatos como CCOO sostienen que hasta que no se produzca un nuevo pronunciamiento del TSJA, "con la situación judicial actual no hay ZGAT posible en la ciudad de Jerez y, por tanto, los establecimientos de más de 300 metros cuadrados de superficie no podrán abrir más allá del calendario general aprobado por la Junta de Andalucía, que se concreta en 16 domingos y festivos de apertura anual".

Por eso no entienden que El Corte Inglés plantee la apertura de 40 domingos al año, cuando entienden que en estos momentos, en base a la Ley de Comercio de Andalucía, solo está permitida la apertura durante 16 domingos a lo largo de un ejercicio.
El origen del conflicto: la suspensión de la ZGAT
El trasfondo legal de la protesta se remonta a julio del año pasado, cuando la ZGAT fue suspendida cautelarmente en Jerez. Esta suspensión dejó en vigor el régimen general de la Junta de Andalucía, que establece un máximo de 16 domingos y festivos de apertura comercial al año.
Sin embargo, al menos dos empresas con presencia en la ciudad han decidido abrir los 40 domingos anuales que venían aplicando antes de la suspensión de la ZGAT.
"Hay una ley donde se suspende la ZGAT, donde se establecen los 16 domingos, y se la han saltado", critica María Ángeles Medina, presidenta del comité de empresa de El Corte Inglés y representante del sindicato mayoritario del centro.
El incremento en el número de domingos abiertos tiene una traducción directa en las condiciones laborales de la plantilla. Según explica Medina, el convenio colectivo establece una proporción entre los domingos que abre el centro y los que debe trabajar cada empleado. Con 16 domingos de apertura, a cada trabajadora le correspondían 7 domingos de trabajo al año. Con 40 domingos de apertura, esa cifra asciende a doce.

A ello se suma que los festivos suelen cubrirse con jornadas de mayor duración. Teresa Barea, con 38 años de antigüedad en El Corte Inglés, describe jornadas de 10 horas en días festivos, motivadas en parte por la falta de personal suficiente para cubrir los turnos. La compensación que reciben por esas horas extra no siempre se corresponde con días de descanso de igual calidad:
"Nos dan un día libre de 6 horas", explica. Aunque reconoce que el sistema funciona en términos de jornada anual y que técnicamente queda compensado, considera que la calidad del descanso no es equiparable. "No está compensado y no te dan días de calidad", afirma.
El impacto en la vida familiar
Más allá de los números, las trabajadoras hacen hincapié en las consecuencias que estas aperturas tienen sobre su vida personal y familiar. El comercio concentra gran parte de su actividad precisamente en los momentos en que el resto de la sociedad descansa: fines de semana, puentes y temporadas festivas.
Teresa Barea, que lleva casi cuatro décadas en la empresa, describe cómo el tramo que va desde el Black Friday hasta mediados de enero —incluyendo la campaña de Navidad y el inicio de las rebajas— se convierte en un período en el que prácticamente no ve a su familia. "Tenemos las casas abandonadas", dice.
Este año, el Jueves Santo le corresponde trabajar una jornada de 10 horas, lo que le impedirá disfrutar de la Semana Santa con su hijo, que viene de fuera. "No lo veo, con él no puedo disfrutar la Semana Santa y es lo que tenemos", lamenta Barea.
Una situación similar describe Maite Crespo, quien añade además que su empresa no tiene interés económico en abrir esos domingos extra, ya que los costes de alquiler y los pluses sobre las ventas no quedan cubiertos por la facturación real. "Le va a salir a devolver porque las ventas no son", explica. Sin embargo, la empresa se ve arrastrada por la decisión del centro comercial que la acoge.
Una comunicación precipitada en vísperas de Semana Santa
Lorena Fernández, directora territorial de Andalucía Oriental de Valorian, destaca que uno de los elementos que más ha irritado a las plantillas es la forma y el momento en que se les comunicó la medida. La notificación llegó con muy poco tiempo de antelación, justo cuando se acercaba el inicio de la Semana Santa, una de las fechas más sensibles del año tanto para el comercio como para las familias.
"La comunicación ha sido en muy poco tiempo y aparte empieza el Domingo de Ramos, una fecha muy delicada", señala. El resultado, según describe, es una plantilla "muy enfadada" que siente que sus condiciones laborales y su capacidad de planificación personal han quedado ignoradas.
La demanda de las concentradas es concreta y se articula en torno a un único punto: que las empresas respeten la medida cautelar en vigor y limiten sus aperturas a los 16 domingos establecidos por la Junta de Andalucía, mientras no exista una resolución judicial firme que permita otra cosa. No se oponen a trabajar los domingos en sí, sino a que se amplíe ese número de forma unilateral y al margen de la legalidad vigente.

