La Hermandad de la Sed ha expresado públicamente su “tristeza” tras conocer, a última hora, la decisión del obispado de no permitir el acompañamiento musical inicialmente previsto para el traslado de sus titulares desde San Miguel hasta su iglesia en Puertas del Sur.
El traslado se celebrará finalmente el domingo por la mañana, coincidiendo con la finalización de las obras de remodelación del templo, que han mantenido a la cofradía fuera de su sede canónica durante casi año y medio.
Según explica la corporación en un comunicado, el plan presentado ante la Delegación de Hermandades contaba con todas las autorizaciones necesarias, hasta el punto de que el hermano mayor recibió la aprobación de absolutamente todos los aspectos propuestos.
Una revocación inesperada a última hora
La sorpresa llegó, sin embargo, cuando se comunicó a la junta de gobierno que se revocaba la opción del acompañamiento musical para la Santísima Virgen, debido —según se les trasladó— a “un error de comunicación interno de la propia delegación”.
Desde la hermandad lamentan haber estado esperando “pacientemente la respuesta”, que no llegó hasta el mediodía del miércoles 21 de enero, a todas las cuestiones elevadas para su aprobación, junto con la de la Vicaría General, encargada del visto bueno definitivo.
Entre los aspectos aprobados se encontraban el horario, el itinerario, las andas sobre las que procesionarían el Cristo de la Sed y María Santísima del Amparo, así como el acompañamiento musical previsto para ambas imágenes.
En concreto, el crucificado iba a estar acompañado por el Quinteto Passion, formación de metales de la ciudad, mientras que tras la titular mariana estaba prevista la participación de un grupo de entre 10 y 15 componentes de la Banda de Música Municipal de Arahal.
"Que el acompañamiento se limite a un quinteto"
En el comunicado, la cofradía cita textualmente el escrito recibido desde el obispado, en el que se ordena “que el acompañamiento musical previsto para la Santísima Virgen se limite en sus componentes a un quinteto”, dejando sin efecto la propuesta inicial.
Pese a respetar la decisión, la junta de gobierno reitera su pesar y “desconcierto”, subrayando que se trata de un traslado “histórico para el seno de la hermandad”, largamente esperado y cargado de significado por su regreso a la sede canónica, “templo cuyo titular es el propio”.
Este episodio abre un nuevo capítulo de desavenencias entre la Delegación de Hermandades y las cofradías jerezanas, con la paradoja de que recientemente sí se permitió el acompañamiento musical en el traslado de la Virgen de la Salud, así como en otros eventos extraordinarios recientes en los que la música estuvo presente con todas las bendiciones.


