La mañana de este lunes ha dejado una imagen poco habitual en Jerez: la calle Cádiz ha permanecido cortada al tráfico mientras se desarrollaban los trabajos de poda de un ficus de más de 50 años situado en esta vía, justo en la zona de Divina Pastora, por detrás de Capuchinos.
La intervención ha requerido la actuación de los bomberos, y no por una emergencia, sino porque la maquinaria municipal no alcanzaba la altura necesaria para acometer estos trabajos. La grúa con la que cuenta Parques y Jardines no llegaba hasta la parte más alta del árbol, lo que ha obligado a utilizar las autoescalas de gran altura del servicio de bomberos, trabajando a más de 18 metros.
Por allí pasan a diario numerosos vehículos al tratarse de una zona clave en la circulación urbana, tanto por la presencia de un edificio municipal, como la Delegación de Fiestas, como por la sede en Jerez de la Audiencia Provincial. Además, es uno de los puntos de salida desde el centro hacia el norte de la ciudad.
Durante toda la mañana, la calle Cádiz ha permanecido cerrada mientras se desarrollaban los trabajos sobre este veterano ficus, cuya poda, según se apunta, se realiza cada cinco años. La dimensión del árbol y su antigüedad explican la complejidad de una actuación que ha obligado a desplegar medios poco habituales para una labor de mantenimiento urbano.



