Junto a la Real Capilla del Calvario, en la calle Taxdirt de Jerez, se conserva una reproducción de la aparición de la Virgen de Lourdes que forma parte de la historia devocional del lugar desde el siglo XIX. La gruta, creada con la intención de fomentar la fe entre los fieles, permanece hoy en el exterior del templo, aunque su presencia pasa desapercibida para buena parte de quienes transitan por la zona.
La construcción de esta representación se remonta a mediados del siglo XIX. En ese momento se decidió recrear junto a la capilla la escena de la aparición mariana ocurrida en Lourdes, en Francia, una devoción que se había extendido por distintos puntos tras los hechos vinculados a ese santuario.
Una reubicación que ahora pasa desapercibida
En sus primeros años, la gruta no se encontraba en el mismo emplazamiento que ocupa actualmente. La reproducción estuvo situada dentro del recinto de la Real Capilla del Calvario, formando parte del espacio interior del conjunto religioso.
Esta ubicación se mantuvo durante varias décadas. No fue hasta el año 1919 cuando se decidió trasladar la gruta al exterior del recinto. Desde entonces, la representación de la aparición mariana quedó situada junto al edificio de la capilla, en un espacio anexo al templo que es el que conserva en la actualidad.
Una escena habitual en el siglo pasado
Durante buena parte del siglo XX, la presencia de personas que se detenían ante la gruta formaba parte de la estampa habitual del lugar. A mediados del siglo pasado era frecuente ver a fieles acercarse hasta la imagen para contemplarla o dedicar un momento de oración ante Nuestra Señora de Lourdes, sentados junto a los bancos que se posicionaban frente a la Imagen.
Con el paso del tiempo, esa escena se ha vuelto cada vez menos habitual. En la actualidad, son pocas las personas que se detienen ante la gruta o que mantienen ese gesto de recogimiento frente a la imagen.
Las fotografías conservadas permiten observar también la evolución del espacio. Las dos imágenes más antiguas corresponden al periodo en el que la gruta todavía se encontraba dentro del recinto de la capilla del Calvario, antes de su traslado al exterior en 1919.
Presencia en el coleccionismo
La imagen de esta gruta también ha tenido presencia en el ámbito del coleccionismo. Existen sellos y piezas filatélicas que reproducen la escena de la Virgen de Lourdes vinculada a este enclave.
Algunas de estas piezas pueden encontrarse en páginas especializadas en coleccionismo, donde se ofertan habitualmente por precios que oscilan entre los tres y los cinco euros. Estos objetos forman parte del material histórico que ha contribuido a difundir la imagen de la gruta más allá del entorno de la Real Capilla del Calvario de Jerez.
