Un árbol de grandes dimensiones se ha caído en la mañana de este miércoles en la barriada de La Granja de Jerez, encima de un coche, que ha quedado gravemente dañado, y de dos motos.
Los vecinos del entorno de la plaza Ubrique, a espaldas del IES La Granja, se han llevado un buen susto por el ruido provocado por la caída del enorme árbol, que afortunadamente no ha provocado daños personales.
Fini y María Eugenia, dos vecinas de La Granja, aun con el susto en el cuerpo, cuentan a lavozdelsur.es cómo han vivido este incidente. Son las propietarias de las dos motos que han quedado debajo del árbol. Que están intentando retirar para evaluar daños.

"A ver lo que nos encontramos, espero que no sea mucho", comentan. "Nos han dicho que debemos hacerlo nosotros porque es una zona privada", agregan.
Los vecinos de la plaza Ubrique aseguran que habían denunciado el deterioro de este árbol, que ha caído por las fuertes rachas de viento que azotan la ciudad este miércoles, cuando se alcanzaron los 90 kilómetros por hora en los primeros tramos de la mañana.
La caída del árbol ha dañado dos naranjos y un limonero de esta plaza de La Granja. "Se lo ha llevado todo por delante, la valla también...", expresa el vecindario, que se alegra, después de todo, de la "suerte" de que no hubiera ningún residente por la zona en el momento de la caída.

Otro vecino, Diego, relata que sobre las diez de la mañana ha tenido lugar el incidente, una caída que muchos veían venir por el estado en el que se encontraba el árbol.
"Se ha caído porque no se ha limpiado y como ahora no se pueden tocar los árboles, no se ha limpiado", se queja Diego, quien cuenta que el viento sopla con fuerza entre los bloques de esta barriada.
Una vecina casi graba la caída
Poco antes de que cediera el árbol, Anabel, una vecina de La Granja, estaba grabando el vaivén del árbol: "Está torcido, torcido, y con el viento está pegando unos meneos. Al que le coja abajo cuando se caiga...", destacaba en redes sociales.
"Ha podido pasar una tragedia", cuentan vecinos a lavozdelsur.es tras el percance. Los mismos residentes cuentan que ya se había tiempo atrás del peligroso estado en el que se encontraba el árbol.
"He pasado por ahí apenas unos minutos antes de que se cayera el árbol. Iba para la farmacia y al volver he visto ya todas las ramas por el suelo. Qué miedo, me podía haber cogido al pasar", apunta Antonio, otro vecino del barrio.



