La Hermandad de Jesús Nazareno ha realizado este 5 de enero el tradicional traslado del Niño Jesús hasta el Belén monumental de la Alameda de Cristina, donde esta noche tendrá lugar la adoración de los Reyes Magos una vez finalice la cabalgata. Un acto ya consolidado en el calendario navideño de la ciudad y que destaca, año tras año, por su marcado carácter infantil y participativo, ademas del ambiente navideño gracias a los villancicos que interpretaron hermanos y hermanas de la cofradia.
Aplazado por la lluvia
Aunque lo habitual es que este traslado se celebre el día previo al desfile de Reyes, la persistente lluvia registrada el domingo obligó a la cofradía a modificar sus planes. Finalmente, la comitiva partió en la mañana de este 5 de enero desde la capilla de San Juan de Letrán, sede de la hermandad, recorriendo el corto trayecto hasta la puerta del reloj de Santo Domingo, donde se levanta el Nacimiento.

Un gesto que se repite desde hace una década
La implicación de la hermandad en este acto se remonta a hace aproximadamente diez años, cuando se produjo el hurto del Niño Jesús que formaba parte del Belén. Fue entonces cuando la cofradía se ofreció a aportar la imagen que durante estas fechas preside el presbiterio de su capilla, y que abandona de forma excepcional su ubicación habitual para ocupar el pesebre del Nacimiento. El regreso a San Juan de Letrán se producirá tras la Adoración, que pone el broche final a la Cabalgata.
Los niños, protagonistas del acto
La hermana mayor, Carmen Tejero, explicaba a lavozdelsur.es que son los pequeños de las hermandades de la ciudad quienes protagonizan el traslado, siempre por invitación expresa de la corporación. Son ellos quienes portan las pequeñas andas en las que va el Niño Jesús y quienes culminan el acto con la lectura de un manifiesto en el que se pone en valor el significado de esta veneración.
Tejero se mostraba satisfecha con la respuesta obtenida pese al cambio de fecha. “Los pequeños de las hermandades invitados están disfrutando, pero no solo ellos, también los padres y abuelos y toda la hermandad”, señalaba, destacando el ambiente familiar que envuelve cada edición de este emotivo acto.


