José Ramón García imparte un taller en Jerez para enseñar a hacer fotografías con el teléfono móvil. “Es un movimiento generalizado que se está dando en todo el mundo".

La sala de exposiciones de La Luna Vieja no está sola, desde el 15 de septiembre, las obras del neoyorquino Sacha custodian las paredes junto a los instrumentos fotográficos de José Ramón García, decorador y escaparatista desde la década de los 90, que imparte un taller de movilgrafía, el arte de hacer fotografías con el móvil. “Es un movimiento generalizado que se está dando en todo el mundo", indica el profesor de estas clases. "Y viendo que hoy en día todos tenemos un teléfono móvil encima... Según el último estudio de la sociedad de la información de telefónica, más del 80% de la población española tiene un smartphone", añade.

Para muchos fotógrafos la movilgrafía podría ser un insulto al dejar aparcada la cámara para extraer instantáneas desde un teléfono móvil. Pero quizás podría verse desde otro prisma. ¿Qué mejor forma de evitar fotografías quemadas, saturadas y sin calidad visual sacadas desde el móvil que mostrando cómo debe hacerse para respetar así el oficio? José Ramón dice que es un amante de la fotografía desde su infancia: “Lartigue decía que él a los cinco años sacaba fotografías cada vez que cerraba los ojos, yo con tres años empecé cerrando los ojos y abriendo, y sacaba una foto”. Pero profesionaliza esta afición en 2010 y comienza a desarrollar este curso en noviembre de 2015. Este otoño cumple su sexta edición. En el tiempo que lleva con estas clases ha notado una evolución en el perfil de los interesados en la movilgrafía. Antes asistían personas por mera curiosidad, ahora hay una necesidad profesional por conocer técnicas fotográficas desde este pequeño dispositivo. 

El taller está repartido en dos turnos y da la casualidad que en el de la mañana son todo mujeres, en el siguiente es justo al revés. En un turno matutino, la artista gallega Inés Gontad García asiste para aprender a combinar el dibujo con la fotografía y para mejorar su promoción en las redes sociales. Carmen García lleva un blog de cocina desde hace cuatro años —De Sol y Sal— y quiere embellecer la galería gráfica de sus propias elaboraciones en su plataforma y en Instagram. Amparo Bou es periodista, trabaja en Sinlímites Comunicación y participa en el taller para aprender a sacar mejores fotografías en eventos y exposiciones. Todas ellas están por una necesidad profesional. No hace falta que se compren una cámara, es suficiente con su teléfono móvil y alguna que otra aplicación.José Ramón dice que el teléfono es como un ordenador "chiquito, pero pequeño en tamaño, porque en potencia puede tener incluso más". "Hoy en día estos teléfonos vienen con una resolución, con un tipo de cámara, muy alta. El Huawei P9 tiene dos lentes leica, que es lo mejor que hay en el mercado y LG también ha desarrollado un dispositivo que se puede intercambiar con cámaras", señala este escaparatista jerezano. Es el único taller donde utilizar el móvil no está prohibido, al contrario, es la herramienta principal de trabajo y estudio.

Desde las once de la mañana hasta la una, José Ramón explica leyes de la fotografía de una manera básica y sencilla apoyado por una presentación descriptiva. Intenta no ser soporífero, pero dice que en algunas lecciones no le queda otra. Enseña a usar algunas aplicaciones que permiten cambiar la velocidad de obturación a la abertura del diafragma, como por ejemplo Pixrl y Camaringo, además de utilizar editores gratuitos. También orienta sus clases a las necesidades de las asistentes, si una de ellas está interesada en la fotografía gastronómica, intenta llevar libros de cocina con un buen aporte gráfico. 

El curso no consiste solo en atender y coger apuntes. "Habréis hecho la tarea que os mandé ¿no?", pregunta José Ramón con una sonrisilla antes de empezar la clase. Asegura que la única manera de aprender a hacer buenas fotografías es ver mucha composición, contemplar imágenes y analizarlas con la mirada, y luego, la práctica. Una parte importante en el aprendizaje es tomar instantáneas y ser consciente de los errores, es lo primero que conversan las alumnas con el profesor. Fallos en el encuadre, en las luces y en el color. Comenta que harán en breve una masterclass de fotografía macro durante unas cuatro o cinco horas en el campo y en un jardín privado de Jerez para fotografiar insectos. Teoría y práctica. Interior y exterior. Unas clases de movilgrafía de lo más variadas. 

Sobre el autor:

Claudia González Romero

Periodista.

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