La noche del Miércoles Santo de Jerez es una crónica de lo que pudo ocurrir pero no pasó. Porque además de la amenaza de bomba en el parking del Arenal, que obligó a cerrar las instalaciones subterráneas y a los artificieros a intervenir en un coche sospechoso, paralelamente se produjo un episodio que por suerte no fue a mayores.
En concreto, un grupo de tres chicos fueron captados en un episodio que apunta a un intento de formar un importante lío en el centro de Jerez en una de las zonas con más aglomeraciones. Agentes de Policía Local y de Policía Nacional ya trabajan en el esclarecimiento de los hechos.
En concreto, hubo un lanzamiento de un gas irritante que provocó problemas en varias personas alrededor. Se trataría de 'bombitas' de un gas irritante, que podría incluso ser gas pimienta, que es el que se emplea para disuasión a través de unos pequeños botes que son relativamente fáciles de adquirir como defensa personal.
El entorno y la hora en que se llevó a cabo fue clave para intentar provocar un problema de seguridad muy importante. Estos tres jóvenes actuaron en plena plaza Rivero y entorno de calle Tornería sobre las 12 de la noche.
Inicialmente, parecía que se trataba de un bulo que surgía mientras buena parte de la atención se centraba en el parking del Arenal, donde una llamada que fue tratada con seriedad por Policía Nacional obligaba a impedir el paso a los usuarios hasta que se esclareciera todo, casi dos horas de inoperatividad de este aparcamiento subterráneo.
Pero en realidad no fue un bulo y de hecho las cámaras de seguridad han captado cómo tras estos lanzamientos de bombitas salieron corriendo con intención al parecer de provocar esas temidas carreritas, esos arranques que hacen que gente empiece a correr temiendo una amenaza inexistente.
Por fortuna, a pesar de que hubo personas que sufrieron esas consecuencias físicas y notaron irritación, no hubo tales carreras y la gente mantuvo la tranquilidad. El Cecop tiene la información aunque fuentes de este dispositivo añaden a lavozdelsur.es que si bien las cámaras han captado todo esto, no hay constancia de momento de personas que comunicaran lesiones o daños por la citada irritación, que otras fuentes confirman pero sin gravedad.




