Preocupación en la comunidad educativa de Jerez por la situación que se vive en el Centro de Educación Permanente (Ceper) El Aljibe, ubicado en la calle Vicario, 12-14, en pleno centro de la ciudad. El estado del inmueble, antiguo y con un deterioro de sus instalaciones, ha encendido las alarmas en mitad de una borrasca con alerta naranja, marcada por fuertes lluvias y rachas de viento que han alcanzado hasta los 100 kilómetros por hora.
Según explicaban personas asiduas al centro, el mal estado interior del edificio es evidente. Hay goteras, aulas cerradas por filtraciones, grietas visibles en las paredes y un techo del baño levantado, sin placas de falso techo. A pesar de este escenario, las clases no han sido suspendidas.
La combinación de lluvias intensas, viento fuerte y un edificio deteriorado está generando una sensación constante de inseguridad en el edificio para estas personas que acuden habitualmente. De hecho, hay un baño que no cuenta con falso techo por unas obras no se han terminado aún.
Fuentes consultadas de la delegación de Educación explicaban que efectivamente en un aula ha habido filtraciones. Este edificio está cedido por la Diputación de Cádiz al Ayuntamiento de Jerez, a quien corresponden arreglos menores como ocurre con los CEIP, pero no lo que suponga reformas importantes.
El enfado de la comunidad educativa viene de largo y en días como este se multiplica por la sensación que llegan a manifestar de inseguridad al no confiar en las instalaciones.
