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En el colegio San Juan de Dios de la barriada San Valentín llevan casi un lustro esperando una solución a sus problemas, que no son pocos. Aunque el año pasado mejoraron la instalación eléctrica a raíz de una petición emitida al Defensor del Pueblo Andaluz, el colegio sigue presentando un buen número de carencias que a los padres del centro los hace sentir "discriminados" con respecto a otros de la ciudad más modernos y mejor atendidos. La presidenta del Ampa, María Jesús Ramos, sostiene como principal reivindicación la mejora de la rampa de acceso a las pistas deportivas. "Más de cinco años llevamos esperando que la arreglen", cuenta. Incluso el curso pasado, operarios del Ayuntamiento llevaron hasta el colegio una hormigonera y el material suficiente para acometer el arreglo, "pero empezaron las lluvias y cuando terminó el curso tuvimos que llamar para que se lo llevaran", explica María Jesús. "Aquí tuvieron el material, los trabajadores y la hormigonera, ¿por qué no lo han arreglado", se pregunta.

Los padres están desesperados, ya que apenas obtienen respuesta del Ayuntamiento ni de la delegación provincial de Educación y temen que no se actúe "hasta que no pase algo. ¿Y cuando pase qué hacemos?" Esta rampa, además, vallada desde hace dos cursos para evitar que los niños pasen por ella, es la única salida de emergencia que tiene el centro, por lo que "no se puede hacer ni un plan de evacuación". La presidenta del Ampa, que ha remitido varios escritos al Ayuntamiento y se ha reunido en varias ocasiones con la delegada de Educación, asegura: "Una vez nos dijeron que no había hormigón y que para la zona de los niños no había arena... ¿entonces nos la vamos a tener que traer de Valdelagrana?", añade con sorna. La excusa de "hay colegios peores" también ha sido utilizada para justificar la escasa actuación en el CEIP San Juan de Dios.

Junto a la pista deportiva hay unos terrenos, que comparten con el IES Josefa de los Reyes y que el propio centro propuso al Ayuntamiento que se utilizara para instalar un huerto escolar. "El Ayuntamiento vio con buenos ojos la idea, pero hasta el momento no ha hecho nada, y es una lástima que casi la mitad de un colegio tan grande esté inhabilitado", asegura Ramos. Mientras tanto, por el solar campan a sus anchas ratas, conejos y hasta serpientes, y la vegetación sigue creciendo sin control. En espera de que se adecente esta zona, los profesores siembran las frutas y hortalizas en un pequeño huerto improvisado junto a las clases de Infantil. "Los niños están súper entretenidos, y además aprenden a tomar contacto con la naturaleza y es un aliciente más para ellos, pero llegará un momento en el que tengamos que tirar alimentos porque no podamos seguir criándolos", cuenta resignada la directora, Miriam Lorena Orellana. Las gradas de la pista deportiva, la única manera de acceder a ellas en estos momentos, también suponen un riesgo para los alumnos de menor edad, ya que su elevada altura les impide sortearlas con facilidad. La directora también pide a la autoridad competente que arregle la caseta situada junto a las clases de Infantil, un pequeño habitáculo abandonado en el que hay un buen número de ratas. "Se podría usar para guardar material escolar, pero no nos atrevemos a entrar ahí... ¡yo he visto salir ratas como conejos!", añade Orellana.

Las carencias en este colegio se vienen sucediendo desde hace tiempo, ya que la instalación eléctrica tuvo que ser mejorada en 2012 al no ajustarse en esos momentos a la normativa vigente. "Aquí vino un perito y cuando vio cómo estaba nos dijo que no tocáramos nada, que no se había quedado nadie pegado porque Dios no había querido", cuenta María Jesús. Tras varias disputas entre la Junta y Ayuntamiento, el centro vio arreglada la instalación, aunque los padres ya denunciaron en su momento que fue "un parcheo", pues en lugar de renovar toda la instalación eléctrica, se realizaron unos "arreglos provisionales". En 2009, el centro ya tuvo que cerrar a consecuencia de una inundaciónOtra petición histórica es el cerramiento del porche para poder tener un lugar donde poder dar las clases de Educación Física los días de lluvia, ya que el salón de usos múltiples hace las veces de comedor.

Sobre el autor:

Francisco Romero

Francisco Romero

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Sevilla. Antes de terminar la carrera, empecé mi trayectoria, primero como becario y luego en plantilla, en Diario de Jerez. Con 25 años participé en la fundación de un periódico, El Independiente de Cádiz, que a pesar de su corta trayectoria obtuvo el Premio Andalucía de Periodismo en 2014 por la gran calidad de su suplemento dominical. Desde 2014 escribo en lavozdelsur.es, un periódico digital andaluz del que formé parte de su fundación, y con el que obtuve en 2019 una mención especial del Premio Cádiz de Periodismo.

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