Jerez ha rendido homenaje a José Castaño Rubiales con un reconocimiento que pone en valor su huella en la vida social y cofrade local. Su trayectoria ha trascendido el ámbito religioso para convertirse en una referencia ciudadanapor su dedicación a los más necesitados y su constante implicación en la vida local.
El reconocimiento tuvo lugar en la capilla de San Juan de Letrán, durante una eucaristía presidida por José Rico Pavés, acompañado por José Mazuelos, actual obispo de Canarias. Obispos, presente y pasado de la ciudad, que por primera vez en la historia de la ciudad ocupaban el ministerio. La presencia de Mazuelos en la ciudad ha sido motivada principalmente por el desarrollo de este solemne acto.
En su querida capilla, se le entregó la patente que lo acredita como Hermano Mayor Honorario Perpetuo de la Hermandad de Jesús Nazareno, una distinción aprobada por unanimidad en cabildo extraordinario el 17 de octubre de 2025 y hecha efectiva el 15 de febrero de 2026. De este modo, se reconoce la labor de una figura considerada clave en la comunidad jerezana por su implicación constante y su trabajo solidario durante décadas.
La alcaldesa, María José García-Pelayo, lo felicitó durante el acto y recordó que ya fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad, destacando su contribución a la calidad de vida de los vecinos a través de la acción social. "Es sin duda un hombre que ha contribuido a mejorar la vida de los jerezanos y jerezanas reforzando la acción social con la creación de las Cáritas Nazarenas, destinadas no sólo a atender a los hermanos necesitados sino también a los vecinos de los barrios más humildes, poniendo mucho énfasis en la formación religiosa y la atención a enfermos y personas mayores", afirmó la alcaldesa durante el acto.
Acción social y compromiso con los más vulnerables
Las Cáritas Nazarenas impulsadas por Castaño no solo prestan ayuda a miembros de la hermandad, sino también a personas de barrios humildes, combinando asistencia material con acompañamiento y atención a enfermos y mayores. Este trabajo solidario ha consolidado su imagen pública más allá del ámbito religioso, proyectándolo como una figura de referencia social en la ciudad.
Durante el acto, la hermana mayor María del Carmen Tejero destacó que “para nosotros la figura de Pepe Castaño es un ejemplo compromiso social y convicciones cristianas”, añadiendo que su lucha junto a los más vulnerables y su amor a los titulares de la cofradía han marcado a generaciones.
La alcaldesa también resaltó su papel pionero dentro de la hermandad al permitir la participación plena de las mujeres en la Junta de Gobierno en una época en la que su presencia estaba limitada en otras cofradías. "No podemos olvidar tampoco que fue uno de los principales precursores de que las hermanas del Nazareno pudieran pertenecer a la Junta de Gobierno con voz y voto cuando la mujer aún tenía vetada su salida procesional en otras cofradías de la ciudad. Podemos decir, por tanto, que fue un adelantado a su tiempo", añadió.
"Sabéis que mi vida es esta casa y que soy una persona muy afortunada, desde el día que mi madre cruzó estas puertas y me llevó a orar a Jesús y le dijo aquí tienes a tu hijo, que seguramente te será fiel toda su vida y me voy a morir con esa afirmación", confesaba José Castaño en su discurso de agradecimientos tras recoger la patente que le acredita como Hermano Mayor Honorario Perpetuo de la Hermandad de Jesús Nazareno de Jerez.
Un adelantado a su tiempo en la hermandad
Además de su labor organizativa, Castaño es autor de una treintena de libros —muchos de temática cofrade— cuyos beneficios han servido para recaudar fondos para la Asociación Rafael Bellido Caro, dedicada a la ayuda a personas necesitadas.
Su nombramiento como Hermano Mayor Perpetuo fue propuesto por la cuadrilla de Nuestra Madre y Señora del Traspaso, de la que fue costalero durante años. Durante 76 años ha vestido ininterrumpidamente el hábito morado en la Noche de Jesús, gran parte de ese tiempo bajo el paso de la Virgen, y lo sigue haciendo. Su compromiso institucional se consolidó en 1986, cuando asumió la secretaría durante la mayordomía de José Pérez Luna Gallegos y, tras su fallecimiento, fue elegido hermano mayor durante cuatro legislaturas consecutivas.
Entre sus hitos destaca la creación del primer columbario fuera de cementerios oficiales en el templo de Cristina, inaugurado el 22 de marzo de 2002, así como la puesta en marcha de actividades como los Veranos Nazarenos, excursiones a santuarios y hermanamientos con otras cofradías para mantener la vida de hermandad durante todo el año.
A su finalización, el Obispo también ha sido nombrado Hermano Honorario. El acto reunió a representantes del mundo cofrade y social de la ciudad: presidente de la Unión de Hermandades, delegación diocesana, antiguos hermanos mayores, representantes de La Piedad y del Cristo de la Expiración.
Además de la presencia de hermandades vinculadas como Soberano Poder y Bondad y Misericordia, además de miembros de la Asociación Obispo Rafael Bellido Caro, la Orden de San Juan de Dios, el Hogar San Juan y hermanos del Nazareno.
