La semifinal de Gran Hermano 20, celebrada este domingo, ha dejado escenas cargadas de emoción. Los cinco concursantes finalistas se enfrentaban al voto de la audiencia para decidir quién llegaría a la gran final, y entre ellos estaban Desirée y Rocío, las dos amigas de Jerez que entraron juntas en la casa y compartieron toda la experiencia. La tensión se palpaba en cada momento, mientras los nombres de los finalistas se iban conociendo uno a uno.
Ion Aramendi fue anunciando a los concursantes que seguían directamente hasta la final: primero Raúl, luego Aquilino y, finalmente, Cristian. Esto dejó el duelo final entre Desirée y Rocío, un enfrentamiento que, más que competir, estaba cargado de emoción y amistad. Ambas querían que la otra llegara a la final, sacrificándose por la otra, aunque la decisión la tomaba la audiencia.
La emoción antes del anuncio
Antes de que se comunicara la decisión de la audiencia, ambas amigas compartieron palabras llenas de sentimientos y complicidad. Rocío, visiblemente emocionada y entre lágrimas, aseguró: "Esta amistad no la encuentra nadie". Por su parte, Desirée hablaba de la experiencia con gratitud y orgullo: "Con haber llegado hasta aquí y haberlo vivido con mi amiga me conformo". Cada palabra reflejaba el vínculo que han mantenido desde el primer día, un vínculo que se ha convertido en uno de los momentos más comentados de esta edición del reality.
La despedida y el pase a la final
Finalmente, Aramendi comunicó: "La audiencia ha decidido que la quinta clasificada sea… ¡Desirée!". La expulsión dejó a Desirée a las puertas de la gran final, mientras Rocío aseguraba su plaza en el último programa, donde luchará junto a Raúl, Aquilino y Cristian por el premio de 300.000 euros. La reacción de ambas fue muy emotiva: Rocío no pudo contener las lágrimas, y Desirée la animó a seguir adelante, demostrando la fortaleza de su amistad incluso en los momentos más duros del concurso.
La salida de Desirée marca la despedida de una de las concursantes que, desde el primer día, se ganó el cariño de la audiencia por su sentido del humor, su cercanía y su complicidad con Rocío. Ahora, la atención se centra en la gran final del jueves, donde Rocío y los otros tres finalistas competirán por coronarse como ganadores de esta vigésima edición de Gran Hermano, dejando atrás una de las historias de amistad más recordadas de esta corta edición del reality.
