La mayor parte de la zona rural de Jerez comienza a recuperar de forma progresiva la normalidad tras el intenso carrusel de borrascas que ha afectado al término municipal durante las dos últimas semanas. Aunque la situación meteorológica ha mejorado, varios núcleos siguen con vecinos desalojados, entre ellos La Corta, La Ina, Las Pachecas, La Greduela y El Portal, a la espera de que las condiciones permitan un regreso seguro a sus viviendas.
Uno de los principales indicadores de esta mejora es la evolución del río Guadalete, que ha pasado de nivel rojo a nivel naranja. Según la Red Hidrosur, el caudal se sitúa actualmente en 5,94 metros, por debajo del umbral de riesgo extremo, después de haber alcanzado el pasado 6 de febrero su máximo histórico con 6,80 metros, tal y como recoge este servicio dependiente de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía.
Comienzan las labores de limpieza tras las inundaciones
La bajada del nivel del río ha permitido al Ayuntamiento de Jerez activar los primeros dispositivos de recuperación del espacio público. El Consistorio ha informado del inicio de las labores de limpieza en calles y zonas comunes, donde operarios del servicio municipal trabajan para retirar el barro acumulado y los restos arrastrados por el agua, con el objetivo de restablecer la normalidad en las zonas más afectadas.
El Ayuntamiento ya anunció anoche el cierre del dispositivo preventivo ante posibles nuevas inundaciones en el casco urbano. También informaba de la recuperación de los servicios de recogida de residuos en La Corta y El Portal, tras la reapertura de la carretera A-2002, lo que ha permitido que estos núcleos dejen de estar incomunicados. Una situación similar se ha producido en Rajamancera y La Ina, cuyos accesos han mejorado con la apertura parcial de la CA-311.
La alcaldesa María José García-Pelayo también explicaba en la jornada de ayer que se ha contactado con las organizaciones agrarias y avanzó la creación de un equipo coordinado por Agustín Muñoz para centralizar todas las incidencias del término municipal, incluidas las que afectan a agricultores y ganaderos, sectores especialmente golpeados por las consecuencias del temporal.
