Un total de 1.847 vecinos del Jerez rural siguen desalojados por la crecida del río Guadalete, después de que este domingo pudieran regresar a sus casas 410 residentes de La Barca de la Florida, Guadalcacín, San Isidro del Guadalete y Lomopardo principalmente.
En estos momentos, los núcleos rurales más afectados son La Corta, El Portal y Las Pachecas, cuyos vecinos regresarán conforme vaya estabilizándose la situación, y no corran peligro porque haya desembalses pendientes, ya que se encuentran cerca del cauce del río.
Aún es pronto para cuantificar los daños, pero las delegaciones municipales del Ayuntamiento de Jerez ya trabajan para valorar los desperfectos sufridos por vecinos, agricultores y ganaderos del término municipal jerezano.
Un documento que el gobierno local quiere que sea muy completo y que recoja los daños a todos los niveles, tanto de vecinos a nivel particular, como de empresarios agrícolas o ganaderos, de ahí que trabaje con organizaciones agrarias para incorporar sus valoraciones sobre la afectación al sector primario.

El Ayuntamiento ya anunció que iba a solicitar la declaración de zona catastrófica, y da por hecho que el Consejo de Ministros declarará zonas gravemente afectadas por emergencias de Protección Civil. El Consistorio convocará un pleno extraordinario para solicitar formalmente esta declaración, y pedir ayudas para particulares, corporaciones locales y comercios y explotaciones afectadas.
El gobierno local creará un equipo de asesoramiento para ayudar a los vecinos a tramitar las ayudas, ante la previsión de alta demanda que se espera, ya que son muchos los núcleos rurales afectados por las inundaciones, en mayor o menor medida.
La vuelta de los desalojados depende de los desembalses
La vuelta de los vecinos que siguen desalojados se decidirá dependiendo de los criterios establecidos por los servicios de emergencias de la Junta de Andalucía.
“La evolución depende del nivel de lluvias en la Sierra (Ronda, Grazalema, etc.) y de los desembalses de pantanos como Bornos y Arcos”, destaca la alcaldesa, María José García-Pelayo, quien apunta a la “incertidumbre” que sigue existiendo en torno a futuros desembalses.
La regidora también anuncia que se contará con arquitectos, coordinados a través del 112, para evaluar el estado de viviendas y edificios antes del regreso. En zonas como Las Pachecas, donde hay viviendas modulares afectadas, se estudiarán medidas para evitar su reinstalación en zonas inundables.
En el ámbito urbano, Jerez va recuperando la normalidad en espera de las próximas lluvias. Los colectores, que la alcaldesa avisó que podían colapsar, provocando inundaciones en distintos puntos de la ciudad, están desaguando con normalidad.
El riesgo, así, va disminuyendo por la bajada momentánea del cauce del Guadalete, que no obstante sigue en nivel rojo —por encima de los seis metros—, de ahí que se mantengan medidas preventivas.




