El restaurante Hermanos Grimaldi comenzó su andadura en 2014, cuando los hermanos Gonzalo y Jesús Grimaldi, pertenecientes a la tercera generación de una familia hostelera en Jerez, abrieron su primer local en la calle Cobre.
Dos años después, en 2016, el restaurante se trasladó a su ubicación actual frente a Hipercor, donde este año celebrará diez años, mientras que el negocio cumplirá doce años desde su apertura. Para conmenorar esta efemérides, prepara sorpresas que el establecimiento aún no desvela.
Es un establecimiento hostelero que renueva su carta cuatro veces al año para adaptarse a los productos frescos de temporada, combinando platos de autor, raciones y tapas.
Entre las elaboraciones más demandadas destacan los rollitos de salmón rellenos de langostinos con salsa deluxe, la carrillada de cerdo con gratinado de alioli y puré de manzana golden, las milhojas de ternera con setas y jamón o una pata de pulpo sobre arroz negro con alioli.

El apartado dulce es otro de los pilares del restaurante, que cuenta con obrador propio para elaborar postres caseros. Entre sus creaciones figura el postre “Me encanta Jerez”, que reinterpreta clásicos como la leche frita o el tocino de cielo, así como la tecla de hojaldre rellena de crema inglesa, presente en la carta desde los inicios del local.
Además de apostar por la cocina creativa, el restaurante mantiene como objetivo fomentar el consumo del vino de Jerez durante toda la experiencia gastronómica, no solo como aperitivo. “El jerez es compatible con prácticamente todos los platos de nuestra gastronomía”, defiende Gonzalo Grimaldi.
Un menú dedicado a la capitalidad gastronómica
En torno al vino de Jerez, precisamente, Hermanos Grimaldi cuenta con un menú degustación que este año dedica a la designación de la ciudad como Capital Española de la Gastronomía.

Su menú degustación ‘7x7’ es una propuesta gastronómica que combina tapas de inspiración tradicional con los siete palos de los vinos de Jerez. El establecimiento quiere aprovechar el impulso que supone la capitalidad gastronómica para dar mayor visibilidad a esta experiencia culinaria que forma parte de la identidad del restaurante desde hace años.
Según explica Gonzalo Grimaldi, uno de los propietarios, la iniciativa no es nueva. “La degustación lleva muchos años con nosotros”, señala. Sin embargo, el restaurante ha decidido potenciarla en este momento para poner en valor tanto su propuesta gastronómica como el maridaje con los vinos del Marco de Jerez.
El menú parte de un concepto sencillo: ofrecer siete elaboraciones gastronómicas acompañadas por siete tipos distintos de vino de Jerez. La experiencia comienza con un cóctel de bienvenida elaborado con vino de Jerez, diseñado para abrir el apetito y preparar al comensal para el recorrido gastronómico.
A partir de ahí, el menú se organiza en varias fases: tres entrantes fríos, dos platos calientes, un prepostre y un postre. Cada plato se sirve con un vino diferente del Marco de Jerez, lo que permite a los comensales descubrir los distintos estilos de estos vinos en una sola experiencia gastronómica.
“Son platos de cocina tradicional, pero con nuestro toque de autor”, explica Gonzalo Grimaldi. El menú tiene un precio de 60 euros por persona y puede disfrutarse en cualquier momento, ya que las elaboraciones forman parte habitual de la cocina del restaurante.
Una experiencia gastronómica que también se regala
La propuesta ha encontrado además un uso inesperado entre los clientes del restaurante: convertirse en regalo gastronómico. Cada menú se entrega acompañado de una carta personalizada que explica la experiencia, lo que ha hecho que muchos clientes lo utilicen como detalle para celebraciones o agradecimientos.
“Por ejemplo, este año para los regalos a profesores o maestros, en lugar de regalar un cuadro u otra cosa, les han regalado menús. Y la verdad es que se está vendiendo muy bien”, explica el Gonzalo Grimaldi.
El interés por esta experiencia también ha llegado desde el sector bodeguero, ya que existen reuniones en marcha para que algunas bodegas puedan ofrecer el menú a grupos de visitantes que realizan actividades enológicas.



