Gema y Fátima, propietarias de la Escuela Infantil Perezoso de Guadalcacín, fueron denunciadas el pasado 14 de febrero junto a otra trabajadora del centro por presuntos delitos de trato vejatorio, amenazas, coacciones y maltrato de obra sin lesión. La denuncia fue presentada por dos docentes en prácticas y dos madres, lo que dio lugar a una investigación de la Guardia Civil.
Ocho meses después, ambas han anunciado que el auto judicial relativo al caso les ha sido favorable y han compartido un mensaje en el que expresan el sufrimiento vivido durante este tiempo.
"Meses de angustia, incertidumbre y sufrimiento"
Durante este periodo, Gema y Fátima describen la situación vivida como una etapa especialmente complicada, marcada por las consecuencias personales y familiares de la denuncia. Las propietarias han definido estos meses como "meses de angustia, incertidumbre y sufrimiento", una experiencia que, según explican, ha afectado a su entorno más cercano.
La resolución judicial ha supuesto un punto de inflexión para ambas. "El auto de la jueza relativo a la denuncia ha sido favorable para nosotras y, como os podéis imaginar, sentimos una felicidad y un alivio inmensos", han expresado. Las responsables de la escuela infantil también han querido explicar el impacto que la situación ha tenido en sus familias, especialmente en sus hijos. Según relatan, las consecuencias no se han limitado a ellas ni a sus compañeras, sino que han alcanzado a sus familiares y a las personas de su entorno. "Han sido meses muy duros, en los que hemos tenido que sacar fuerzas de donde ya no las había, soportar críticas y vivir momentos que jamás hubiéramos imaginado", señalan.
Agradecimiento al apoyo recibido y deseo de recuperar la normalidad
Gema y Fátima también han recordado el daño que, según afirman, les ha causado la situación y las consecuencias que han tenido que afrontar sus hijos. En este sentido, lamentan que los menores hayan sufrido miradas y rechazo por parte de algunas personas en la calle. "Hay heridas que no se ven, pero que duelen cada día", sostienen al describir las secuelas emocionales de estos meses. “Queremos decir algo que llevamos muy dentro y que no podemos callar. Jamás olvidaremos a las cuatro personas que, con esta situación, tanto daño nos han causado, ni a la quinta persona que decidió filtrar a la prensa una noticia de semejante gravedad, sin pensar en las consecuencias que aquello tendría para nosotras y, sobre todo, para nuestros hijos”.
Las responsables del centro educativo han querido agradecer expresamente el respaldo recibido durante estos meses. "Gracias a todo el pueblo, por el cariño, por las palabras de ánimo, por ayudarnos y por estar a nuestro lado cuando más lo necesitábamos", señalan. También han dedicado unas palabras a las familias de la escuela, que, según destacan, han confiado en ellas y les han demostrado su apoyo, así como a sus propios familiares y, especialmente, a sus hijos, que han tenido que afrontar las consecuencias de esta situación. "Ellos también han vivido esta situación y saben mejor que nadie lo que hemos pasado", reconocen.
Las propietarias aseguran que, pese a las dificultades, se quedan con el cariño y la confianza de quienes han permanecido a su lado. "Después de ocho meses de sufrimiento, hoy sentimos un enorme alivio. Queremos recuperar nuestra tranquilidad, mirar hacia delante y seguir haciendo lo que más nos gusta: cuidar, educar y querer a nuestros pequeños, que son y siempre serán el corazón de Escuela Infantil Perezoso", expresan.
Su mensaje termina con un último agradecimiento a quienes las han acompañado: "Gracias por no soltarnos la mano, por creer en nosotras y por ayudarnos a seguir adelante". Y concluyen con una declaración de intenciones: "Nos han hecho pasar uno de los momentos más duros de nuestras vidas, pero no han conseguido quitarnos las ganas de seguir luchando por lo que somos y por lo que tanto queremos".
Gema y Fátima, propietarias de la Escuela Infantil Perezoso de Guadalcacín, fueron denunciadas el pasado 14 de febrero junto a otra trabajadora del centro por presuntos delitos de trato vejatorio, amenazas, coacciones y maltrato de obra sin lesión. La denuncia fue presentada por dos docentes en prácticas y dos madres, lo que dio lugar a una investigación de la Guardia Civil.
Ocho meses después, ambas han anunciado que el auto judicial relativo al caso les ha sido favorable y han compartido un mensaje en el que expresan el sufrimiento vivido durante este tiempo.
"Meses de angustia, incertidumbre y sufrimiento"
Durante este periodo, Gema y Fátima describen la situación vivida como una etapa especialmente complicada, marcada por las consecuencias personales y familiares de la denuncia. Las propietarias han definido estos meses como "meses de angustia, incertidumbre y sufrimiento", una experiencia que, según explican, ha afectado a su entorno más cercano.
La resolución judicial ha supuesto un punto de inflexión para ambas. "El auto de la jueza relativo a la denuncia ha sido favorable para nosotras y, como os podéis imaginar, sentimos una felicidad y un alivio inmensos", han expresado. Las responsables de la escuela infantil también han querido explicar el impacto que la situación ha tenido en sus familias, especialmente en sus hijos. Según relatan, las consecuencias no se han limitado a ellas ni a sus compañeras, sino que han alcanzado a sus familiares y a las personas de su entorno. "Han sido meses muy duros, en los que hemos tenido que sacar fuerzas de donde ya no las había, soportar críticas y vivir momentos que jamás hubiéramos imaginado", señalan.
Agradecimiento al apoyo recibido y deseo de recuperar la normalidad
Gema y Fátima también han recordado el daño que, según afirman, les ha causado la situación y las consecuencias que han tenido que afrontar sus hijos. En este sentido, lamentan que los menores hayan sufrido miradas y rechazo por parte de algunas personas en la calle. "Hay heridas que no se ven, pero que duelen cada día", sostienen al describir las secuelas emocionales de estos meses. “Queremos decir algo que llevamos muy dentro y que no podemos callar. Jamás olvidaremos a las cuatro personas que, con esta situación, tanto daño nos han causado, ni a la quinta persona que decidió filtrar a la prensa una noticia de semejante gravedad, sin pensar en las consecuencias que aquello tendría para nosotras y, sobre todo, para nuestros hijos”.
Las responsables del centro educativo han querido agradecer expresamente el respaldo recibido durante estos meses. "Gracias a todo el pueblo, por el cariño, por las palabras de ánimo, por ayudarnos y por estar a nuestro lado cuando más lo necesitábamos", señalan. También han dedicado unas palabras a las familias de la escuela, que, según destacan, han confiado en ellas y les han demostrado su apoyo, así como a sus propios familiares y, especialmente, a sus hijos, que han tenido que afrontar las consecuencias de esta situación. "Ellos también han vivido esta situación y saben mejor que nadie lo que hemos pasado", reconocen.
Las propietarias aseguran que, pese a las dificultades, se quedan con el cariño y la confianza de quienes han permanecido a su lado. "Después de ocho meses de sufrimiento, hoy sentimos un enorme alivio. Queremos recuperar nuestra tranquilidad, mirar hacia delante y seguir haciendo lo que más nos gusta: cuidar, educar y querer a nuestros pequeños, que son y siempre serán el corazón de Escuela Infantil Perezoso", expresan.
Su mensaje termina con un último agradecimiento a quienes las han acompañado: "Gracias por no soltarnos la mano, por creer en nosotras y por ayudarnos a seguir adelante". Y concluyen con una declaración de intenciones: "Nos han hecho pasar uno de los momentos más duros de nuestras vidas, pero no han conseguido quitarnos las ganas de seguir luchando por lo que somos y por lo que tanto queremos".
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