La campaña anual de recogida de naranjas agrias del arbolado urbano de Jerez ha concluido con un balance positivo, tras la retirada de un total de 760 toneladas de frutos por motivos de seguridad, higiene y salud pública. La Tenencia de Alcaldía de Coordinación de Servicios Públicos, junto con la concesionaria OHL-Ingesan, dio por finalizadas las labores el pasado 25 de febrero, adelantándose a la fecha habitual pese a las complicaciones derivadas del tren de borrascas que afectó a la ciudad durante el invierno.
El programa de recolección comenzó el 10 de noviembre en la zona centro, coincidiendo con la preparación de la cabalgata de Reyes Magos. El objetivo era evitar que las naranjas caídas se convirtieran en un riesgo para peatones y vehículos. Esta primera fase finalizó el 3 de diciembre con 50.900 kilos de fruta retirados.
Tras las fiestas navideñas, la segunda fase se inició el 12 de enero y se prolongó hasta la culminación de la campaña. Durante este periodo se retiraron 708.155 kilogramos de naranjas en el centro de la ciudad, barrios urbanos y zonas rurales, consolidando un esfuerzo que combina mantenimiento del arbolado y seguridad ciudadana.
Seguridad y salud pública
Desde el Ayuntamiento han recordado que las naranjas caídas pueden provocar resbalones y accidentes entre los peatones, además de ensuciar el pavimento y atraer insectos si se dejan pudrir en la vía pública. La campaña tiene un componente preventivo clave, ya que asegura que los frutos, no aptos para el consumo, se gestionen adecuadamente y contribuyan al bienestar general de la ciudadanía.
Un recurso aprovechable
El naranjo amargo es una de las especies más abundantes del arbolado urbano de Jerez, con cerca de 10.000 ejemplares. Las naranjas recogidas se destinan a la producción de cosmética, alimentación animal, biogás y esencias alimentarias, entre otros usos, transformando un fruto no comestible en recursos útiles para distintos sectores.
El Ayuntamiento ha agradecido la colaboración de comerciantes, hosteleros y vecinos, cuya cooperación facilitó la labor de los operarios y permitió completar la campaña de manera más ágil y eficiente. La retirada de las naranjas se ha consolidado así como una acción fundamental para mantener la ciudad segura, limpia y saludable durante todo el año.
