El derrumbe parcial del techo de una bodega abandonada ocurrido durante la pasada madrugada ha obligado a desalojar tres cursos del colegio CEIP Gloria Fuertes, en Jerez, después de que la estructura colapsara y provocara la caída de cascotes en una zona de paso habitual tanto para el alumnado como para los vecinos del entorno.
Desde la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) del CEIP Gloria Fuertes han expresado su "profundo malestar y enfado" por lo que consideran una situación prolongada de "dejadez" por parte de las administraciones competentes respecto al estado tanto de la bodega colindante como del propio centro educativo.
Según explican desde la AFA, llevan años denunciando el abandono del edificio anexo al colegio y alertando del riesgo de derrumbes. "No nos ha sorprendido, porque llevamos mucho tiempo diciendo que esto podía pasar, que la bodega estaba muy mal", señala una madre, que recuerda que incluso se habían detectado ratas y que el espacio llegó a ser tapiado para evitar la entrada de personas.
"Llevamos años denunciando la situación de abandono que presenta la bodega que linda con el colegio, denunciando que podía haber derrumbes, y lamentablemente así ha ocurrido. Denunciamos que tenga que ocurrir algo así para que los organismos, Ayuntamiento, Delegación de Educación se personen y pongan medidas", expresan.
"Nuestro centro presenta muchas deficiencias urgentes que resolver, sabemos que es un colegio con más de 90 años, pero no exime de cuidado y responsabilidad.
Pedimos a los padres de nuestro centro que todas las quejas y peticiones que tengan nos las trasladen por las vias de comunicación ya sabidas para darles voz y trasladarlas a los organismos competentes". añaden desde la AFA.
A la espera de nuevas acciones
Por el momento, las familias aseguran que están a la espera de las decisiones que adopten Urbanismo y Educación y no descartan nuevas acciones. Mientras tanto, piden a los padres y madres que trasladen sus quejas y peticiones por los canales habituales para poder darles voz ante los organismos competentes, con la esperanza de que el lunes el colegio pueda retomar la normalidad, sin riesgos para el alumnado.
El suceso, que tuvo lugar en torno a la una de la madrugada, no ha causado heridos, ya que en ese momento no había personas en las inmediaciones. No obstante, el episodio ha generado una notable inquietud en la comunidad educativa y entre los residentes de los edificios colindantes, al tratarse de un espacio muy transitado durante el horario escolar.
Como medida preventiva, el centro procedió al cierre de las aulas correspondientes a cuarto, quinto y sexto de Primaria, a la espera de que los técnicos municipales y educativos evalúen el estado del inmueble afectado y determinen las actuaciones necesarias para garantizar la seguridad.
Además, se ha procedido al corte del acceso al colegio por la calle Pajarete, una de las vías que utilizan a diario los escolares para entrar y salir del centro.





