Mercedes Barea lleva once años en la residencia para personas mayores de Montealto, en Jerez, que gestiona la multinacional Domusvi. Cuando llegó, cuenta su marido, Francisco Muñoz, había casi la mitad de usuarios, y en este tiempo el crecimiento de la plantilla no ha ido en consonancia.
"El servicio no se deteriora por las personas que trabajan aquí, que lo dan todo, sino por la empresa, que las tiene esclavizadas a estas alturas del siglo XXI", se queja Muñoz. Lo hace a las puertas de la residencia, durante una protesta organizada por el comité de empresa, que lleva más de un mes movilizándose.
"Hay que vigilar y sancionar, porque esto no es un trabajo cualquiera: aquí se trata con seres humanos, con abuelos que nos han dejado lo que hoy tenemos", sostiene este familiar de una usuaria.
Una opinión que comparte el comité de empresa, que lleva semanas denunciando incumplimientos laborales por parte de la empresa, como jornadas de seis días seguidos o festivos trabajados y no cobrados. "En los últimos tres años hemos denunciado tres veces ante Inspección de Trabajo y hemos obtenido resoluciones favorables en las que se reconocen esos incumplimientos", señala Sebastián del Toro, presidente del comité, en conversación con lavozdelsur.es.
En la nómina, explica Del Toro, "no se especifican bien los conceptos", porque hay trabajadores a tiempo parcial que realizan horas complementarias que no se especifican como tal, para no sobrepasar las que marca el convenio.
"Quieren tener trabajadores a la carta, con contratos muy bajos, al 30 o 40% de jornada —unas 50 horas al mes—, y que estén disponibles todo el mes", dice el presidente del comité de empresa en la residencia de Montealto, compuesto íntegramente por UGT.
La empresa, incide Del Toro, "tiene la contratación ajustada a mínimos, según la ratio que marca la Junta de Andalucía, y amplían jornada solo cuando les hace falta".
Estas prácticas hacen que la plantilla "no pueda conciliar", porque en el cuadrante horario del mes puede aparecer que hacen seis turnos, pero en la práctica realizan una veintena. O más. "Eso no lo pueden desglosar en nómina porque sería reconocer el incumplimiento, como ya detectó la Inspección de Trabajo", recalca.
Las propuestas del comité
El comité de empresa propone que se amplíe la jornada de estos trabajadores que están a tiempo parcial, para que "la bolsa de horas que no se pueda planificar sirva para estos días que la empresa necesita". "Al menos, el trabajador tendría un contrato más digno, y esas horas se irían haciendo según la necesidad real, mejor pagadas y con condiciones claras", señala Del Toro.
Porque hay trabajadores que llegan de otras localidades, con salarios que rondan los 500 euros mensuales, que "necesitan cobrar más", y que están disponibles para cuando se les llame "de un día para otro".
La plantilla, compuesta por un centenar de empleados, apenas tiene un 10% de personal fijo, según cálculos del propio comité, que asegura que no ha habido acercamientos entre ambas partes, y reclama que se sienten a negociar.
De momento, todos los miércoles de febrero hay previstas movilizaciones en la puerta de la residencia, y no descartan desplazar las protestas hasta sedes de la Junta de Andalucía en Cádiz.
"Estamos hablando de usuarios que pagan hasta 3.000 euros, y nosotros la mayoría somos mileuristas, los que están a jornada completa, llegando al salario mínimo", denuncia Sebastián del Toro.
Usuarios y familiares coinciden: "Faltan manos"
Diego Moreno es usuario de la residencia de Domusvi, y se queja de "recortes" en la atención diaria. "La gente que trabaja aquí es maravillosa, de verdad. El servicio no es malo por ellas, pero noto que falta gente", sostiene.
"Yo me valgo por mí mismo, pero la gente que está en cama no puede, y ahí se nota muchísimo que faltan manos", insiste.
El marido de Luisa Fernanda Terrazas tiene 80 años y padece Alzheimer y necesita muchos cuidados por su elevado nivel de dependencia. Ella ayuda, le da de comer y está a su lado, pero reclama que "requiere mucha atención y aquí falta personal".
"Los abuelos necesitan tiempo para bañarlos, para darles de comer, para todo, una persona con Alzheimer no puede atenderse en diez minutos", señala Terrazas. Ese es el tiempo aproximado que tiene establecido cada trabajador para atender a residentes, cuentan desde el comité.
IU Cádiz pide a la Junta que vigile a Domusvi
La protesta la apoya IU, que este martes había reclamado a la Junta de Andalucía, con la que Domusvi tiene un concierto para gestionar la residencia, tome medidas para evitar los incumplimientos que denuncia el comité.
"Ya en pandemia vimos cómo funcionaba el sistema de residencias en nuestro país", dice Jorge Rodríguez, coordinador de IU Cádiz, presente en la protesta de este miércoles.
Rodríguez lamenta que "la dirección parece que tiene poca capacidad de decisión y todo se decide desde fuera, desde Barcelona o Madrid", lo que se traduce en "un deterioro de las condiciones laborales de los trabajadores y, por tanto, un perjuicio claro para los usuarios".
"Un enfermero nos decía que tienen literalmente entre diez y doce minutos al día para atender a cada usuario. Una persona vulnerable, con movilidad reducida y problemas graves de salud, necesita una atención más concreta y especializada", señala el coordinador de IU en la provincia gaditana.
"Hay que proteger a quienes cuidan a nuestros mayores", proclama Jorge Rodríguez, que señala a la Junta de Andalucía, que dice que "financia los conciertos y luego no vigila que se cumplan los convenios".
"El comité nos ha enseñado actas de Inspección de Trabajo con sanciones económicas a la empresa por incumplimientos del convenio, por lo que pedimos a la Junta que inspeccione y que tome decisiones al respecto", insiste el coordinador provincial de IU.
Dosmuvi dice que cumple los "ratios establecidos"
Domusvi, en un comunicado remitido a lavozdelsur.es, asegura que trabaja "desde el cumplimiento de la normativa laboral y de Seguridad Social, y en coordinación con la representación legal de las personas trabajadoras".
La empresa sostiene que respeta las movilizaciones de la plantilla, y que mantiene interlocución con el comité, un extremo que niega su presidente en conversación con este periódico.
"En lo relativo a la organización de los turnos, los descansos y la planificación del trabajo, Domusvi cumple los ratios establecidos", dice la multinacional en el comunicado, asegurando que colabora con su plantilla para que "pueda desarrollar su labor en las mejores condiciones posibles".
Domusvi es una multinacional nacida en Francia, con presencia en nueve países, siete de ellos en Europa, que cuenta con 54.000 empleados —casi 26.000 en España— y atiende a unas 100.000 personas mayores en las casi 600 residencias y centros de día que gestiona.
