Después de ser identificado, localizado y detenido, el presunto autor de la amenaza de un coche con una bomba estacionado en el aparcamiento subterráneo en la plaza del Arenal, el pasado Miércoles Santo por la noche en Jerez, prestó declaración ante el juez y quedó en libertad con cargos por un delito de desórdenes públicos.
Según ha podido saber lavozdelsur.es, el presunto autor de la llamada, que generó una enorme incertidumbre e inquietud en pleno paso de las procesiones por la Carrera Oficial y que incluso originó el desvío de La Flagelación en su itinerario de regreso a los Descalzos, es de origen sanluqueño, con 40 años y en principio no pesarían en su historial antecedentes penales.
Hasta tres años de prisión
El delito por el que está en libertad con cargos, una vez que ha pasado a disposición judicial, es el de desórdenes públicos. Ese delito tiene hasta 3 años de prisión en su grado máximo, y multa por vía penal de hasta 12 meses. Adicionalmente a esto, el presunto autor podría llegar a enfrentar cuantiosas responsabilidades civiles por lo ocurrido. Y sería por varios frentes.
El primero, la propia actividad del parking, que en ese momento tenía un millar de vehículos en el interior. Durante más de dos horas, se suspendió la actividad económica que generaría la entrada y salida de vehículos.
A eso se sumarían los posibles cargos que la administración pública le imputara al autor: despliegue de efectivos —Tedax venidos desde Cádiz, unidad de guías caninos...—, funcionarios trabajando en estas horas, y en general, un amplio número de personal que se dedicó a una amenaza de bomba que era falsa. Efectivos trasladados desde Cádiz, los artificieros, junto a guías caninos especializados en detección de explosivos...
Lo que sí ha resaltado este mismo lunes la alcaldesa, María José García-Pelayo, en su balance ante la prensa de la recién finalizada Semana Santa, es lo compleja que fue su localización, ya que constaba registrado en varios domicilios por España, mientras que la matrícula del vehículo está registrada en el País Vasco, en Vizcaya concretamente.
Un cristal roto y acordonado, ya sin cepo
En el aparcamiento subterráneo permanece a día de hoy un vehículo que en la primera noche, según ha podido saber este periódico, se mantuvo por orden judicial acordonado, con un cepo y vigilancia, mientras que una vez que fue detenido el presunto autor de la llamada ya quedó sin vigilancia y sin cepo, aunque con el cordón policial rodeando un coche que ocupa una plaza de carga eléctrica y que tiene sus lunas traseras tintadas. "Así ha pedido la autoridad judicial que lo mantengamos mientres dure la instrucción de las diligencias", confirman las mismas fuentes.
El vehículo, de marca Citröen C4 Picasso, tiene además los cristales rotos de la ventana del conductor, ya que los artificieros tuvieron que reventar el cristal para inspeccionar el interior.
De hecho, fue una pequeña detonación que se oyó desde fuera del parking en la noche del pasado Miércoles Santo y que, por momentos, aumentó la inquietud sobre un desenlace de un suceso que finalmente, y por suerte, no pasó a mayores.
