El 'Erasmus' de Buba

El paquidermo se ha adaptado a su nuevo entorno y vive en paz junto a otros elefantes. Jack, un macho reproductor, quiere aparearse pero la elefanta muestra temor

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El próximo mes de octubre se cumplirán cuatro años desde que Buba abandonó el Zoo de Jerez con el fin de formar parte de un grupo familiar y reproducirse. Su destino fue el zoo húngaro Sostó, donde reside desde entonces y donde ha podido hacer nuevos amigos. ¿Qué ha sido de ella? ¿Se ha adaptado bien a su nuevo hogar? ¿Habrá aprendido nuevo idiomas en su particular Erasmus?

lavozdelsur.es ha contactado con Sosto Zoo, el zoológico húngaro que acoge al paquidermo desde 2011, para conocer cómo ha sido la adaptación de Buba a su nuevo hogar así como el desarrollo de ésta entre otros animales de su misma especie. “Buba está muy bien. Vive con Kwanza -una elefanta de 14 años- y su hijo pequeño de apenas un par de meses de vida, Kito, y un macho reproductor, Jack”, afirma Zsuzsa Petro, jefa de prensa del zoológico.

Buba ha mostrado tener un estrecho vínculo con su compañera Kwanza, ya que cuando ambas estuvieron separadas tras el parto de ésta última y por el bien de la cría, Buba se mostró bastante inquieta. Vínculo del que se muestran encantados en el zoo, ya que permite la convivencia de los tres elefantes en el mismo recinto sin problemas en completa paz y armonía. 

Durante aproximadamente un año los responsables húngaros de Buba han trabajado para que los paquidermos se acostumbren uno al otro, para conseguir que actualmente sean buenos amigos y puedan convivir dentro de un grupo familiar pacíficamente. Según la portavoz del zoo húngaro, este logro es un paso imprescindible para que un buen sistema de reproducción tenga éxito. De hecho, tras aparearse exitosamente con Kwanza, Jack -el macho reproductor- también quiere aparearse con la jerezana Buba, la cual no está muy por la labor y parece que aún tiene miedo de su pretendiente. Así que el proceso de reproducción sigue su curso para conseguir que Buba sea mamá. 

El único inconveniente que ha tenido Buba durante su estancia en Hungría ha sido el desarrollo de sus colmillos, algo que el paquidermo arrastraba desde su juventud. “Los colmillos de Buba se habían desarrollado por mal camino cuando era joven, y entonces ella se los rascaba contra la pared, por lo tanto tuvimos que medicarla varias veces. Actualmente el problema está resuelto, así que probablemente sus colmillos no necesiten cirugía plástica”, apunta Zsuzsa.

Además de albergar a cerca de 5.000 animales, de 500 especies, Sosto Zoo es desde 2011 un centro de reproducción de elefantes gracias al Programa Europeo de Especies Amenazadas (EEP -sus siglas en inglés European Endangered species Programme-). El zoo húngaro acogió a Buba y a otros elefantes africanos a través de este programa, que tiene como objetivo conservar sanas a poblaciones de animales en cautividad, a la vez que protegen la salud genética de los animales bajo su cuidado. Aunque el zoo jerezano manifestó que una vez cumplidos los objetivos reproductores Buba podría volver a Jerez, desde Sosto Zoo nos dicen que el plan futuro de cada elefante lo decide el coordinador de EEP existente en cada centro, quien asimismo decide el futuro centro que acogerá a estos animales.

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