El centro ya sólo necesita hechos

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Mamen Sánchez y Paco Camas presentan el llamado Plan Director del centro histórico, cuyo objetivo es regenerar intramuros y los barrios de Santiago y San Miguel. Por su alto coste se desecha definitivamente el proyecto de la Ciudad del Flamenco en plaza Belén.

Dio la sensación de haber visto la película más de una vez y sin embargo, al escuchar las directrices del llamado Plan Director del Centro Histórico, uno se acabó ilusionando a la espera de que por fin el final pueda ser otro. Porque, tal y como reconocieron el delegado de Cultura, Paco Camas, y la alcaldesa, Mamen Sánchez, los años han ido pasando, los políticos se han ido sucediendo y las propuestas y los planes se han ido formulando pero nunca se han llegado a acometer las actuaciones necesarias para regenerar el maltrecho casco urbano de Jerez. Aún así, a pesar de la evidente buena voluntad y del proyecto presentado, hay cuestiones que hacen dudar de que esto pueda cumplirse al cien por cien, como la escasez de presupuesto –habrá que rascar de subvenciones y de la iniciativa privada- y la ausencia de plazos para cumplir estos objetivos.En el patio del palacio de Riquelme, una de las joyas del patrimonio jerezano, tuvo lugar la presentación de estas directrices y objetivos que se quieren llevar a cabo para regenerar y darle vida a las zonas más deterioradas del centro, como son intramuros y los barrios de Santiago y San Miguel.

Paco Camas fue claro: lo primero es mantener lo que hay, que es mucho y bueno; que el jerezano se sienta partícipe de su patrimonio y crear las condiciones para recuperar el casco histórico.

A partir de ahí, la alcaldesa explicó las zonas de intervención prioritaria. En primer lugar, porque además ya hay consignado presupuesto, se ejecutarán en los claustros de Santo Domingo las obras de conexión necesarias de la primera planta para que las instalaciones dispongan de más superficie para la organización de actividades. Se quiere además potenciarlo para que se convierta en el principal centro cultural de la ciudad y, en un futuro a más largo plazo –sin fechas concretas- edificar la segunda planta y el otro patio.

En cuanto al entorno del Alcázar, se quiere crear un verdadero polo de atracción turística y cultural en torno al antiguo recinto amurallado –al que se le quiere dar más contenidos-, la Alameda Vieja y la Catedral.

Se desecha definitivamente el proyecto de la Ciudad del Flamenco en plaza Belén, que se reurbanizará para acoger una zona arbolada y auditorios al aire libre

En el entorno de San Mateo, la alcaldesa señaló, primero, que se quiere recuperar Riquelmecuyas obras de consolidación acabaron en verano- con la idea de ubicar allí un centro de divulgación de las principales señas de identidad de Jerez –vino, flamenco, etcétera- para posteriormente hablar de la plaza Belén, sin duda la zona cero de intramuros. En este sentido, lo principal es que se entierra definitivamente –si es que no se había enterrado ya- el proyecto de la Ciudad del Flamenco. “Es un proyecto con un coste tan grande que es imposible acometer”, afirmó la alcaldesa.

La idea que dejó caer Mamen Sánchez es que Jerez ya de por sí es la ciudad del flamenco, y lo que hace falta es recuperar este entorno. Así, se reurbanizará la plaza Belén aprovechando sus desniveles para crear distintos ambientes, espacios para estancias, auditorios al aire libre, zonas de arbolado, esculturas y posibles ubicaciones de temas culturales. Igualmente se reurbanizarán las calles perimetrales a la plaza Belén (San Honorio, Luis de Ysasi y Doctor Lillo), y recuperar la comunicación entre Luis de Ysasi y calle Barranco. El gran beneficiado, sin duda, será el Zoco de Artesanos, prácticamente en el olvido incluso para los propios jerezanos. Ni Camas ni Sánchez se atrevieron a dar fechas concretas para la actuación en Belén, pero indicaron que entrará dentro de los presupuestos de 2016.

En cuanto a Santiago y San Miguel, el Ayuntamiento también quiere revitalizar los históricos arrabales de la antigua ciudad medieval.En lo referente al primer barrio, se quiere contar con la participación de los vecinos para poner a su disposición distintos equipamientos municipales como son el antiguo asilo de San José, la antigua escuela de idiomas y el centro Carmen Benítez, en total, más de 8.000 metros cuadrados de superficie.

En San Miguel también se quiere contar con sus vecinos y colectivos, para lo cual se estudiarán posibles usos del palacio de Villapanés y de un inmueble de propiedad municipal en la calle Santa Clara, antiguo colegio con más de 2.000 metros de superficie.

Regeneración física y social

Otras estrategias que el Ayuntamiento quiere impulsar dentro del Plan Director son las relacionadas con el turismo, habitabilidad, infraestructuras y movilidad. Así, Mamen Sánchez habló de impulsar el flujo de visitantes a edificios privados como bodegas, casas palacios y edificios religiosos, entre otros; establecer nuevos criterios de diseño y urbanización del viario y de los espacios públicos para adecuarlos a las nuevas necesidades de movilidad y accesibilidad; dotar de nuevas infraestructuras al centro para la renovación tecnológica y una mayor sostenibilidad energética; ejecutar nuevas infraestructuras de saneamiento eficientes, la implantación de un sistema de alumbrado más sostenible y el soterramiento de contenedores; realizar actuaciones puntuales en edificios y solares para corregir su imagen de degradación y mejoren las condiciones de salubridad y mejorar la movilidad potenciando el uso de la bicicleta instalando aparcamientos para ellas y una línea de microbús que realice el recorrido por las rutas turísticas.

Sobre la estrategia para la mejora de la capacidad residencial, se habla de frenar el deterioro físico y de población del centro. Se propone rehabilitar y construir viviendas de singularidad arquitectónica alrededor de las zonas de mayor valor patrimonial y cultural, tanto en solares y fincas de titularidad municipal como en inmuebles privados, hablándose ya de construir viviendas en la calle Barranco. La idea es que estos residentes puedan acogerse a programas públicos de rehabilitación y que se favorezca también la llegada de distintos segmentos de población, ya sean vecinos que deseen volver al centro o jóvenes emprendedores familiarizados con las nuevas tecnologías.

En definitiva, la presentación del plan director dejó más que nada muchas buenas intenciones que, a tenor de lo visto y escuchado en años anteriores, no es suficiente para muchos, entre ellos los vecinos del entorno. De hecho, Alejandro González, presidente de los vecinos del centro histórico, que asistió al acto, consideró que “no es la primera vez que escuchamos esto. La palabra ‘queremos’ tiene que convertirse en ‘vamos a’. Echamos de menos algún tipo de plazos, porque precisamente hemos aprendido en estos años que la trampa es no dar plazos”. González afirmó igualmente que “la ilusión hay que volver a ganársela. Vemos esto ahora mismo como el que ve una película de ciencia-ficción. Tenemos que tener prudencia y esperar acontecimientos hasta que no cambie la realidad”.