El derrumbe del techo de una bodega abandonada la pasada madrugada ha obligado a desalojar tres cursos del colegio CEIP Gloria Fuertes en Jerez, después de que la estructura colapsara durante la noche y provocara la caída de cascotes en una zona de paso habitual de alumnado y vecinos. El suceso no ha causado heridos, pero ha generado una fuerte preocupación en la comunidad educativa y entre los residentes de los edificios colindantes.
Una vecina que vive en un bloque situado justo enfrente del inmueble afectado ha relatado a lavozdelsur.es cómo se produjo el derrumbe. "Fue esta noche. Se derrumbó, montó lo que es una nieblina por el tema de los escombros", ha explicado, detallando que la bodega se encuentra a escasos metros de su vivienda, dentro del mismo patio de manzana.
Según su testimonio, el estruendo fue tan intenso que llegó a confundirlo con un fenómeno sísmico. "Escuché el derrumbe y el piso tembló. Yo pensaba que era un terremoto, no me imaginaba que se había caído eso", ha señalado, antes de añadir que al asomarse por la ventana pudo comprobar que "se había derrumbado toda la parte del piso".
La vecina ha recordado que el inmueble llevaba años mostrando signos evidentes de deterioro. "Lo que se había derrumbado anteriormente, que se derrumbó hace dos años, fue un pequeño boquete, también con temporales de viento", ha indicado, subrayando que el desplome más reciente afectó ya “al completo lo que es el tejado”.
El colapso ha tenido consecuencias directas en el entorno del centro educativo. "Ha caído por la parte también del colegio Gloria Fuertes", ha descrito, en referencia a la dispersión de los escombros en un itinerario de tránsito diario.
El aviso de los vecinos
Los vecinos aseguran que habían alertado en numerosas ocasiones del riesgo que suponía el estado de abandono de la bodega. "La comunidad del edificio denunció porque había bastante presencia de ratas, de palomos muertos, y la verdad que iban cayéndose techos poquito a poco" ha afirmado, añadiendo que estas incidencias llegaron a afectar a zonas comunes como el patio.
Pese a ello, según su versión, las respuestas municipales no evitaron el desenlace. "Se denunció y el Ayuntamiento su respuesta fue que ya estaba solucionado. Y claro, a la vista está que no está solucionado", ha lamentado. La vecina también ha explicado que volvió a contactar con el Ayuntamiento en diciembre, sin éxito: "Infraestructuras me mandó con Medio Ambiente, Medio Ambiente me aburrieron de tal forma que digo: mira, no llamo más".
El derrumbe se produjo durante la noche, lo que, a juicio de los residentes, evitó consecuencias mayores. "Menos mal que ha pasado por la noche y no ha pasado por la mañana, porque si no le coge de lleno a las criaturas que van para el colegio", ha señalado la vecina, que ha reconocido el miedo vivido por su familia: "Yo que tengo dos niños pequeños, mis hijos se quedaron aterrados".
Tras el incidente, la policía y los bomberos acudieron a la zona para revisar la situación. Sin embargo, el temor persiste ante una posible solución provisional. Una madre del colegio ha alertado de que "el callejón por el que pasa todo el cole está con cascotes porque se ha caído un trozo de ese muro", y ha resumido el sentir de las familias: "Un horror, pero es que piensan apuntalar y dejarlo así por lo visto. Se ha desalojado las aulas de tres cursos y hoy los de infantil no saldrán al patio… pero mira qué panorama".
Hasta el lugar de los hechos se ha desplazado Belén de la Cuadra, delegada de Urbanismo, Ordenación del Territorio y Vivienda en el Ayuntamiento, así como Nela García, delegada de Educación, para evaluar la situación.
