El monasterio de La Cartuja de Jerez afronta el reto de equilibrar sus cuentas. Mantener abierto este monumento histórico supone una inversión considerable para el obispado, que busca ahora fórmulas para generar ingresos que compensen el gasto anual, una cifra que no ha sido desvelada por la administración del cenobio.
Manuel Pareja, responsable de la instalación, explica a lavozdelsur.es que la clave pasa por dotar al monasterio de atractivos y servicios que permitan incrementar los recursos propios. “Queremos que este sea un sitio donde la gente pueda venir no solo a visitar el monumento; que la gente venga a celebrar y a disfrutar con tranquilidad”
Las entradas apenas cubren el 5% del mantenimiento
El problema, reconoce Pareja, es la limitación de actuaciones posibles al tratarse de un monumento de gran envergadura cuya propiedad no es ni municipal ni diocesana. Cualquier iniciativa debe superar trámites administrativos complejos que ralentizan su puesta en marcha.
En este contexto, se proyecta la creación de un servicio de restauración para visitantes, en un espacio ya definido, pensado para compatibilizar la experiencia turística con la generación de ingresos. Sin embargo, su desarrollo no depende exclusivamente del monasterio. Se ha mantenido una reunión con el Ayuntamiento de Jerez para estudiar las vías administrativas necesarias, ya que el convenio de uso actual no contempla este servicio y requiere el visto bueno municipal.
Pareja subraya que la venta de entradas resulta claramente insuficiente: no alcanza ni el cinco por ciento del coste de mantenimiento, lo que obliga a buscar alternativas para reducir el pasivo que suponen el personal y los gastos de explotación.“La Cartuja supone un coste elevado y que la diócesis lo que quiere es pagar gastos que lo que invierte tenga un retorno”.
El administrador insiste en que no existe ánimo de lucro, “no hay intención de ganar dinero. Solo amortizar el coste de tenerlo abierto”
Aparcamiento y casa de espiritualidad: proyectos en marcha
Otro de los asuntos pendientes es el aparcamiento. Hace un año se solicitó la adaptación de un solar cercano, pero aunque el proyecto no está paralizado, continúa avanzando desde el Consistorio, que debe abordarlo junto a la Junta. Durante las jornadas especiales de la pasada Navidad, el déficit de estacionamiento quedó en evidencia, por lo que la adecuación del terreno se considera urgente.
Paralelamente, se trabaja en la apertura de una casa de espiritualidad, iniciativa en la que el Obispado está especialmente interesado. Además de ofrecer un espacio para retiros de comunidades y parroquias, supondría una nueva fuente de ingresos. El proyecto requiere la adaptación de dependencias y la creación de servicios y cocina. Los trabajos físicos no han comenzado a falta de la licencia necesaria para su puesta en funcionamiento. Pareja estima que podría estar operativa a comienzos de 2027.
Intervenciones de mayor envergadura
Mientras tanto, siguen pendientes intervenciones de mayor envergadura en la rectoría, la portada y los tejados: “Para eso se necesitan millones de euros”. Sin ayudas directas de las administraciones —aunque existen conversaciones con la Diputación para estudiar posibles subvenciones—, el sostenimiento del monasterio depende exclusivamente de los recursos que pueda generar.
El objetivo, recalca su responsable, no es otro que garantizar la viabilidad de uno de los grandes referentes patrimoniales de España sin que su apertura suponga una carga inasumible para la diócesis.


