Esta falsa medusa, extremadamente tóxica, ha varado en todas las playas de la capital gaditana. Recomiendan no acercarse a ellas por su peligrosidad. 

Desde el Ayuntamiento de Cádiz informan de que personal de la Delegación de Playas está avistando y recogiendo de las playas de la ciudad numerosos ejemplares de carabelas portuguesas (también conocida como fragata portuguesa, agua mala, botella azul o falsa medusa), una especie monotípica de hidrozoo sifonóforo de la familia Physaliidae que se está divisando en estos días en la costa occidental andaluza, con motivo de los temporales de las últimas semanas. 

Advierten de que el contacto con ellas puede causar graves efectos tóxicos, por lo que se recomienda a la ciudadanía que no se acerque a las mismas. Y en el caso de contacto (puede originar urticaria, mareos y vómitos), la persona afectada deberá dirigirse al centro sanitario más cercano para su tratamiento. El propio personal de la Delegación de Playas está procediendo a su recogida en las playas. 

Con apariencia de medusa, la carabela es en realidad un organismo colonial cuyos individuos se especializan para mantener viva la colonia. Se trata de una agrupación de hidroides que se dividen el trabajo para mantenerse vivos, defenderse y reproducirse. El veneno de la carabela portuguesa tiene consecuencias neurotóxicas, citotóxicas y cardiotóxicas, produciendo un dolor muy intenso,​ e incluso se han registrado casos de muerte. La toxina de la carabela se encuentra compuesta por estructuras proteínicas y péptidos, de las cuales se conoce que poseen propiedades hipnóticas. Otro hecho que resulta interesante, es que incluso cuando permanezcan inertes a la orilla de la playa, cualquier contacto con sus tentáculos puede resultar peligroso.

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