La jornada marcada por el derrumbe del techo de una bodega junto al CEIP Gloria Fuertes en Jerez estuvo acompañada por otro incidente relacionado con el estado de los edificios en el centro histórico de la ciudad. En esta ocasión, el foco se situó en un inmueble de Cáritas ubicado en la calle Muro, en el barrio de Santiago.
Cáritas alertó al Ayuntamiento en la jornada del jueves tras detectarse despredimientos de las cornisas y cascotes por desgarros en los balcones desde la fachada del edificio hacia la vía pública, lo que generó algo de inquietud entre los residentes y viandantes de la zona.
Como consecuencia de este aviso, en la mañana de este viernes se han desplazado hasta el lugar efectivos del Ayuntamiento y del Cuerpo de Bomberos, con el objetivo de evaluar la situación y llevar a cabo labores preventivas para evitar nuevos desprendimientos.
Los trabajos realizados han consistido en la retirada controlada de los elementos sueltos de la fachada que presentaban riesgo de caída, una actuación que se ha considerado necesaria ante el episodio de inestabilidad meteorológica previsto.
A pesar del incidente, no ha sido necesario desalojar las viviendas pertenecientes a Cáritas situadas en el edificio afectado, ya que los técnicos han determinado que no existía un peligro inmediato para los residentes.
Como medida de seguridad, se ha procedido al corte temporal de la calle Muro y al precinto de la acera, con el fin de garantizar la protección de peatones y facilitar el desarrollo de las labores de mantenimiento.
Fuentes municipales han señalado que los cascotes que se habían desprendido fueron retirados por los propios servicios de emergencia, evitando así que pudieran caer de forma incontrolada debido al viento o la lluvia.
Fue una jornada marcada por los sustos, ya que los bomberos de Jerez también recibieron de madrugada una llamada procedente de la calle Tornería, pero todo quedó en una falsa alarma por el aviso de un detector de incendios.
