Un tirón de bolso ha dejado a una mujer de 79 años con el rostro desfigurado en Gibraleón. El ataque se produjo a las 11:30 de la mañana en la calle Ríos, cuando la víctima se dirigía a la Iglesia de Santiago para la Adoración Eucarística. Al doblar la esquina para subir hacia el templo, recibió un fuerte golpe por la espalda y un tirón del bolso que la hizo caer al suelo y golpearse la cara con fuerza.
La mujer alcanzó a ver a un joven vestido con pantalón negro y sudadera con capucha del mismo color, con la que se cubría el rostro. Con la cara ensangrentada, pidió ayuda desde el suelo. Una vecina llamada Paula y su hija acudieron a socorrerla hasta que llegaron los efectivos de la Policía Local y los servicios sanitarios, que la atendieron y estabilizaron en el lugar.
Su hija, Yolanda Macías, ha publicado en Facebook las imágenes del estado en que quedó el rostro de su madre —la nariz deformada, los ojos casi cerrados por la inflamación y la cara completamente desfigurada— para denunciar públicamente lo ocurrido. En su publicación describe el dolor y el miedo que transmite su madre y llama a la colaboración ciudadana para identificar al agresor.
Un patrón que se repite
Macías advierte además de que no se trata de un hecho aislado. El pasado viernes, una vecina y amiga de su madre sufrió un robo muy similar en el mismo municipio, a la misma hora y con una descripción parecida del agresor. Cinco días después, le tocó a ella. La hija apunta a que podría haber más víctimas del mismo individuo.
La agresión ha generado inquietud entre los residentes de la zona. Macías reclama que ese "cobarde sin escrúpulos" sea detenido y denuncia la situación de inseguridad que, a su juicio, se vive en el municipio. Sus palabras resumen el sentir de muchos vecinos: los mayores no pueden vivir con miedo.



