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Los forenses descartan una pelea cuerpo a cuerpo antes del asesinato que inició el enfrentamiento entre los Salazar y los Moriña en Huelva

La segunda jornada del juicio con jurado popular en la Audiencia de Huelva aporta pruebas periciales que chocan con el testimonio de la hermana de ‘El Baba’ y reabren el debate sobre cómo empezaron los disparos

  • Un momento de la vista celebrada en la Audiencia de Huelva este lunes. -

Forenses del Instituto de Medicina Legal de Huelva descartaron este martes que existiera “contacto cuerpo a cuerpo” entre M. S., conocido como El Baba, y su cuñado R. M., antes de que el primero supuestamente disparara mortalmente al segundo el 10 de septiembre de 2024 en la barriada de El Torrejón.

Lo han explicado en su declaración durante la segunda sesión del juicio que se celebra con jurado popular en la Audiencia de Huelva contra M. S. y contra otro cuñado suyo, hermano del fallecido, en la guerra que mantienen desde entonces los Salazar y los Moriña. Según las forenses, en la autopsia solo se advirtió una herida de bala, con “un orificio de entrada a la altura del pecho en el lado izquierdo y otro de salida en la espalda, por debajo de la escápula”. Eso constata que la trayectoria fue descendente. Por ello, y por la distribución de la sangre en la ropa del fallecido, se deduce que ambos estaban de pie y que uno de ellos se hallaba en una posición más alta que el otro.

 

“No se observa en el cuerpo ninguna otra herida, golpe o marca que indique que hubiera habido defensa o lucha entre ambos”, apuntaron las peritos. Insistieron en que no hubo “contacto cuerpo a cuerpo” o, si lo hubo, este “habría sido tan mínimo que no provocó lesiones”.

Precisaron además que la herida mortal fue “limpia”, que no afectó a ningún otro órgano que el corazón y que causó una muerte rápida. Tampoco fue un disparo a bocajarro ni a quemarropa, sino a corta o media distancia.

Estas conclusiones vendrían a ratificar la declaración que la exmujer de M. S. prestó el lunes en el plenario: que no hubo enfrentamiento entre él y su hermano R. M. antes del disparo. Y vendrían a contradecir la de la hermana del acusado, que sostuvo que el hombre luego fallecido llegó al rellano de la vivienda y forcejeó con ‘El Baba’ en la puerta para intentar entrar y apuñalarlo con un cuchillo.

Lo que dice la Policía Científica

La Policía Científica dio cuenta de la inspección ocular realizada el día de los hechos en el exterior y el interior de la vivienda de El Baba, así como en el coche de L. M. A este se le acusa de haber disparado, antes de la muerte de su hermano y desde su vehículo, contra el primero y contra familiares y amigos que estaban en el portal.

Aunque el acusado niega ese ataque, el informe concluye que, por la posición de las vainas halladas en el interior del coche, correspondientes a una pistola semiautomática de 9 mm, y por los restos de pólvora, “sí se disparó desde dentro del coche”.

La afirmación encuentra respaldo en tres impactos de bala en la parte baja del portal, cuya altura determina que quien disparó tenía que estar agachado o sentado. También lo respaldan los fragmentos de bala localizados en el mismo lugar, compatibles con las vainas del interior del vehículo y con los más de 50 cartuchos intervenidos en una bolsa bajo el asiento del copiloto.

En cuanto al rellano y la vivienda, el informe pericial apunta a una bala de revólver junto al cuerpo de R. M. No fue la que le causó la muerte, porque esa no se ha encontrado. En el rellano se advierten varios impactos de proyectiles iguales al primero, en distintos puntos y a diferentes alturas. Dentro de la vivienda aparecieron 13 vainas percutidas de la misma arma, lo que implica que fue recargada al menos en dos ocasiones, y más de 70 cartuchos.

Otros médicos forenses declararon como peritos sobre la herida de bala que sufrió L. M. cuando conducía su vehículo. Según el informe de la Policía Científica, el disparo tuvo que realizarse en perpendicular al coche y por detrás, por lo que su autor se puso tras el vehículo, en mitad de la carretera. Por último, agentes de criminalística confirmaron la presencia de ADN del fallecido en un cuchillo encontrado junto al portal de la vivienda de El Baba.

Este lunes fue la primera sesión

La primera sesión estuvo marcada por el testimonio de la exmujer de M. S., que aseguró que el acusado la tenía amenazada con matar a uno de sus hermanos si ponía fin a la relación. “En el momento que me dejes mato a uno de tus hermanos, me lo llevo por delante”, relató. Según contó, la situación cambió cuando L. M. se negó a “dar la cara por él” tras un episodio en el que su entonces marido había apuñalado a dos personas. “Fue ahí cuando comenzaron las amenazas”, declaró. Añadió que M. S. estaba “preparado para el día que pudiera cargase a mi hermano L.M., pegarle un tiro”.

  • `El Baba`, llegando a la Audiencia de Huelva este lunes.
  • -

Sobre el día de los hechos, relató que reconoció por el ruido el coche de L. M. y se asomó a la ventana, desde donde vio cómo M. S. sacaba una pistola y empezaba a disparar. Según su versión, él llevaba habitualmente una riñonera en la que aquel día tenía “una navaja y una pistola”. Negó que desde el vehículo se disparara previamente. “Bajé corriendo, me puse delante de él y seguía disparando y le cogí la pistola y comenzamos a forcejeamos”, manifestó. Ha asegurado que, antes de que R. M. alcanzara el rellano, ‘El Baba’ le disparó y luego efectuó más tiros antes de marcharse corriendo.

La hermana del acusado, que explicó que no había declarado antes “por miedo”, sostuvo que M. S. hizo inicialmente “dos tiros al aire para disuadirlo”. La madre del fallecido definió a su yerno como una “muy mala persona” y aseguró que R. M. no portaba ningún arma. Un amigo del acusado afirmó que L. M. fue quien disparó primero desde su vehículo contra el grupo.

Qué se pide para cada acusado

Hay tres acusados. La Fiscalía solicita 28 años y medio de prisión para M. S., por matar a tiros a su cuñado durante la reyerta. Para L. M., acusado de intentar asesinar a M. S. y de herir a un vecino, pide 15 años y medio. Para un primo de M. S., por presuntamente haberle dado cobijo en Gijón mientras permanecía huido, reclama dos años.

Se juzga el primer episodio del enfrentamiento entre los Salazar y los Moriña, que este verano se saldó con la muerte de tres personas en Isla Cristina, entre ellas una hermana y la madre de ‘El Baba’. Según el calendario previsto, el miércoles 21 declararán los acusados. El juicio continuará con nuevas declaraciones y pruebas. Los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que exista sentencia.

Forenses del Instituto de Medicina Legal de Huelva descartaron este martes que existiera “contacto cuerpo a cuerpo” entre M. S., conocido como El Baba, y su cuñado R. M., antes de que el primero supuestamente disparara mortalmente al segundo el 10 de septiembre de 2024 en la barriada de El Torrejón.

Lo han explicado en su declaración durante la segunda sesión del juicio que se celebra con jurado popular en la Audiencia de Huelva contra M. S. y contra otro cuñado suyo, hermano del fallecido, en la guerra que mantienen desde entonces los Salazar y los Moriña. Según las forenses, en la autopsia solo se advirtió una herida de bala, con “un orificio de entrada a la altura del pecho en el lado izquierdo y otro de salida en la espalda, por debajo de la escápula”. Eso constata que la trayectoria fue descendente. Por ello, y por la distribución de la sangre en la ropa del fallecido, se deduce que ambos estaban de pie y que uno de ellos se hallaba en una posición más alta que el otro.

 

“No se observa en el cuerpo ninguna otra herida, golpe o marca que indique que hubiera habido defensa o lucha entre ambos”, apuntaron las peritos. Insistieron en que no hubo “contacto cuerpo a cuerpo” o, si lo hubo, este “habría sido tan mínimo que no provocó lesiones”.

Precisaron además que la herida mortal fue “limpia”, que no afectó a ningún otro órgano que el corazón y que causó una muerte rápida. Tampoco fue un disparo a bocajarro ni a quemarropa, sino a corta o media distancia.

Estas conclusiones vendrían a ratificar la declaración que la exmujer de M. S. prestó el lunes en el plenario: que no hubo enfrentamiento entre él y su hermano R. M. antes del disparo. Y vendrían a contradecir la de la hermana del acusado, que sostuvo que el hombre luego fallecido llegó al rellano de la vivienda y forcejeó con ‘El Baba’ en la puerta para intentar entrar y apuñalarlo con un cuchillo.

Lo que dice la Policía Científica

La Policía Científica dio cuenta de la inspección ocular realizada el día de los hechos en el exterior y el interior de la vivienda de El Baba, así como en el coche de L. M. A este se le acusa de haber disparado, antes de la muerte de su hermano y desde su vehículo, contra el primero y contra familiares y amigos que estaban en el portal.

Aunque el acusado niega ese ataque, el informe concluye que, por la posición de las vainas halladas en el interior del coche, correspondientes a una pistola semiautomática de 9 mm, y por los restos de pólvora, “sí se disparó desde dentro del coche”.

La afirmación encuentra respaldo en tres impactos de bala en la parte baja del portal, cuya altura determina que quien disparó tenía que estar agachado o sentado. También lo respaldan los fragmentos de bala localizados en el mismo lugar, compatibles con las vainas del interior del vehículo y con los más de 50 cartuchos intervenidos en una bolsa bajo el asiento del copiloto.

En cuanto al rellano y la vivienda, el informe pericial apunta a una bala de revólver junto al cuerpo de R. M. No fue la que le causó la muerte, porque esa no se ha encontrado. En el rellano se advierten varios impactos de proyectiles iguales al primero, en distintos puntos y a diferentes alturas. Dentro de la vivienda aparecieron 13 vainas percutidas de la misma arma, lo que implica que fue recargada al menos en dos ocasiones, y más de 70 cartuchos.

Otros médicos forenses declararon como peritos sobre la herida de bala que sufrió L. M. cuando conducía su vehículo. Según el informe de la Policía Científica, el disparo tuvo que realizarse en perpendicular al coche y por detrás, por lo que su autor se puso tras el vehículo, en mitad de la carretera. Por último, agentes de criminalística confirmaron la presencia de ADN del fallecido en un cuchillo encontrado junto al portal de la vivienda de El Baba.

Este lunes fue la primera sesión

La primera sesión estuvo marcada por el testimonio de la exmujer de M. S., que aseguró que el acusado la tenía amenazada con matar a uno de sus hermanos si ponía fin a la relación. “En el momento que me dejes mato a uno de tus hermanos, me lo llevo por delante”, relató. Según contó, la situación cambió cuando L. M. se negó a “dar la cara por él” tras un episodio en el que su entonces marido había apuñalado a dos personas. “Fue ahí cuando comenzaron las amenazas”, declaró. Añadió que M. S. estaba “preparado para el día que pudiera cargase a mi hermano L.M., pegarle un tiro”.

  • `El Baba`, llegando a la Audiencia de Huelva este lunes.
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Sobre el día de los hechos, relató que reconoció por el ruido el coche de L. M. y se asomó a la ventana, desde donde vio cómo M. S. sacaba una pistola y empezaba a disparar. Según su versión, él llevaba habitualmente una riñonera en la que aquel día tenía “una navaja y una pistola”. Negó que desde el vehículo se disparara previamente. “Bajé corriendo, me puse delante de él y seguía disparando y le cogí la pistola y comenzamos a forcejeamos”, manifestó. Ha asegurado que, antes de que R. M. alcanzara el rellano, ‘El Baba’ le disparó y luego efectuó más tiros antes de marcharse corriendo.

La hermana del acusado, que explicó que no había declarado antes “por miedo”, sostuvo que M. S. hizo inicialmente “dos tiros al aire para disuadirlo”. La madre del fallecido definió a su yerno como una “muy mala persona” y aseguró que R. M. no portaba ningún arma. Un amigo del acusado afirmó que L. M. fue quien disparó primero desde su vehículo contra el grupo.

Qué se pide para cada acusado

Hay tres acusados. La Fiscalía solicita 28 años y medio de prisión para M. S., por matar a tiros a su cuñado durante la reyerta. Para L. M., acusado de intentar asesinar a M. S. y de herir a un vecino, pide 15 años y medio. Para un primo de M. S., por presuntamente haberle dado cobijo en Gijón mientras permanecía huido, reclama dos años.

Se juzga el primer episodio del enfrentamiento entre los Salazar y los Moriña, que este verano se saldó con la muerte de tres personas en Isla Cristina, entre ellas una hermana y la madre de ‘El Baba’. Según el calendario previsto, el miércoles 21 declararán los acusados. El juicio continuará con nuevas declaraciones y pruebas. Los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que exista sentencia.

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