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Juicio a 'El Baba' por matar a su cuñado en El Torrejón: la guerra entre clanes en Huelva deja ya cinco muertos

La segunda sesión del juicio por el crimen en Huelva se ha centrado en las pruebas periciales; la Policía Científica sitúa dos armas distintas en el tiroteo. Este miércoles declaran los acusados

  • El acusado Manuel Salazar 'El Baba', acusado de matar a su cuñado, de la familia Moriña y su abogado Tomás Torre (d) durante el juicio por el tiroteo mortal registrado en septiembre de 2024 en la barriada de El Torrejón (Huelva) este pasado lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva. -

El juicio con jurado popular por el crimen de la barriada de El Torrejón, en Huelva, ha vivido este martes su segunda jornada con el análisis de las pruebas periciales. Forenses, médicos y expertos en balística han desgranado ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial sus informes sobre lo ocurrido el 10 de septiembre de 2024, cuando murió Ramón Moriña, de 46 años, por los disparos que presuntamente efectuó Manuel Salazar, ‘El Baba’, principal acusado.

La Fiscalía le atribuye un delito de asesinato con alevosía, por el que pide 20 años de prisión, otro de homicidio en grado de tentativa, por el que solicita siete, y otro de tenencia ilícita de armas, con una petición de un año y seis meses. Aquel tiroteo dejó además dos heridos y desató una guerra abierta entre dos familias, los Salazar y los Moriña.

En el banquillo se sientan también Luis Moriña, hermano de la víctima, por disparar presuntamente durante el tiroteo, y un primo de ‘El Baba’, acusado de encubrirlo durante el tiempo que permaneció huido hasta su detención en Asturias. Este último ha vuelto a no comparecer este martes.

Sin disparo a quemarropa y con un cuchillo en el portal

Las forenses que realizaron la autopsia se han ratificado en su informe. Más allá de la herida de bala en el pecho, con salida por la espalda, han asegurado que “no se observa ninguna otra herida en las zonas más vulnerables, en brazos y espalda”. De ahí concluyen que “no hay contacto cuerpo a cuerpo o si lo ha habido ha sido de una intensidad muy débil”.

Según su análisis, la víctima estaba de pie cuando recibió el disparo, cuya trayectoria fue descendente y de izquierda a derecha. Además, han descartado un disparo a quemarropa por la tipología de la herida, aunque han precisado que solo un examen microscópico, que no se ha realizado, permitiría determinar la distancia con más precisión. Los peritos tampoco pudieron calcularla porque no recibieron la ropa de la víctima.

En la entrada del portal de la calle Margarita, donde murió Ramón Moriña, se halló un cuchillo de grandes dimensiones con un perfil genético que coincide con el de la víctima. La Policía Científica ha detectado además en el fallecido una muestra de residuo compatible tanto con la manipulación de un arma como con haber recibido un disparo.

En cuanto a uno de los heridos, un amigo de ‘El Baba’ que estaba con él en la puerta de su casa, la médica de urgencias que lo atendió ha explicado que el hombre aseguró haber sido alcanzado por “perdigones” en los antebrazos y en una pierna. La Policía Científica apunta a que, si fue un único disparo, el arma pudo ser una escopeta de perdigones, aunque no se hallaron restos en la calle Margarita.

La Científica ha descrito también el coche de Luis Moriña: la luneta trasera estaba rota por un impacto compatible con arma de fuego, el asiento del conductor tenía dos impactos y sangre del propio Luis Moriña, y en su interior aparecieron vainas percutidas de un arma semiautomática que, por su disposición, indican que se disparó desde ambas ventanillas delanteras. También se encontró munición sin usar, aunque sin un ADN concluyente. Su defensa sostiene que esas armas pudieron ser introducidas por familiares de ‘El Baba’ durante los altercados.

El examen balístico ha concluido que en el tiroteo se emplearon dos armas distintas. No se hallaron vainas en la calle: todas estaban en el vehículo, en la casa de Manuel Salazar y en el rellano de su edificio.

Dos versiones enfrentadas y una familia rota

La primera sesión, celebrada el lunes, estuvo marcada por los testimonios de ambas familias. Saray Moriña, hermana del fallecido y expareja de ‘El Baba’, acusó a su exmarido de iniciar el tiroteo y aseguró que siempre llevaba una riñonera “con una navaja y una pistola”. Relató que, aunque él mantenía “muy buena relación” con sus hermanos, acabaron enemistados, y que la amenazaba con que, si lo dejaba, “mataría” a sus hermanos. Terminó su declaración pidiendo justicia para su hermano. La madre del fallecido mostró en la sala una foto de su hijo.

En el lado contrario declaró Jasmina Salazar, hermana del acusado, que no había testificado durante la instrucción por miedo, pero que ahora, dijo, “se había quedado ya sin familia”. Se refería al tiroteo de este verano en Isla Cristina, en el que murieron su madre, su hermana, embarazada de ocho meses, y un joven de 16 años ajeno a las familias. Su padre, padrastro del acusado, murió en un enfrentamiento anterior.

Según su versión, la víctima llegó a casa de su hermano con un cuchillo y acompañada por su madre. Aunque se marchó antes del disparo mortal porque “estaba embarazada y tenía miedo”, afirmó que ‘El Baba’ hizo tres disparos “disuasorios” al aire y que disparó a Ramón Moriña cuando este intentó impedir que cerrara la puerta. Uno de los policías que acudió explicó que encontró a la víctima sentada y con “un hilo de vida”, y que, pese a practicarle la reanimación, no pudo salvarlo.

El juicio continuará este miércoles con la declaración de los dos acusados presentes, ‘El Baba’ y Luis Moriña, tras lo cual está previsto que el jurado reciba el objeto del veredicto para iniciar su deliberación.

El juicio con jurado popular por el crimen de la barriada de El Torrejón, en Huelva, ha vivido este martes su segunda jornada con el análisis de las pruebas periciales. Forenses, médicos y expertos en balística han desgranado ante la Sección Primera de la Audiencia Provincial sus informes sobre lo ocurrido el 10 de septiembre de 2024, cuando murió Ramón Moriña, de 46 años, por los disparos que presuntamente efectuó Manuel Salazar, ‘El Baba’, principal acusado.

La Fiscalía le atribuye un delito de asesinato con alevosía, por el que pide 20 años de prisión, otro de homicidio en grado de tentativa, por el que solicita siete, y otro de tenencia ilícita de armas, con una petición de un año y seis meses. Aquel tiroteo dejó además dos heridos y desató una guerra abierta entre dos familias, los Salazar y los Moriña.

En el banquillo se sientan también Luis Moriña, hermano de la víctima, por disparar presuntamente durante el tiroteo, y un primo de ‘El Baba’, acusado de encubrirlo durante el tiempo que permaneció huido hasta su detención en Asturias. Este último ha vuelto a no comparecer este martes.

Sin disparo a quemarropa y con un cuchillo en el portal

Las forenses que realizaron la autopsia se han ratificado en su informe. Más allá de la herida de bala en el pecho, con salida por la espalda, han asegurado que “no se observa ninguna otra herida en las zonas más vulnerables, en brazos y espalda”. De ahí concluyen que “no hay contacto cuerpo a cuerpo o si lo ha habido ha sido de una intensidad muy débil”.

Según su análisis, la víctima estaba de pie cuando recibió el disparo, cuya trayectoria fue descendente y de izquierda a derecha. Además, han descartado un disparo a quemarropa por la tipología de la herida, aunque han precisado que solo un examen microscópico, que no se ha realizado, permitiría determinar la distancia con más precisión. Los peritos tampoco pudieron calcularla porque no recibieron la ropa de la víctima.

En la entrada del portal de la calle Margarita, donde murió Ramón Moriña, se halló un cuchillo de grandes dimensiones con un perfil genético que coincide con el de la víctima. La Policía Científica ha detectado además en el fallecido una muestra de residuo compatible tanto con la manipulación de un arma como con haber recibido un disparo.

En cuanto a uno de los heridos, un amigo de ‘El Baba’ que estaba con él en la puerta de su casa, la médica de urgencias que lo atendió ha explicado que el hombre aseguró haber sido alcanzado por “perdigones” en los antebrazos y en una pierna. La Policía Científica apunta a que, si fue un único disparo, el arma pudo ser una escopeta de perdigones, aunque no se hallaron restos en la calle Margarita.

La Científica ha descrito también el coche de Luis Moriña: la luneta trasera estaba rota por un impacto compatible con arma de fuego, el asiento del conductor tenía dos impactos y sangre del propio Luis Moriña, y en su interior aparecieron vainas percutidas de un arma semiautomática que, por su disposición, indican que se disparó desde ambas ventanillas delanteras. También se encontró munición sin usar, aunque sin un ADN concluyente. Su defensa sostiene que esas armas pudieron ser introducidas por familiares de ‘El Baba’ durante los altercados.

El examen balístico ha concluido que en el tiroteo se emplearon dos armas distintas. No se hallaron vainas en la calle: todas estaban en el vehículo, en la casa de Manuel Salazar y en el rellano de su edificio.

Dos versiones enfrentadas y una familia rota

La primera sesión, celebrada el lunes, estuvo marcada por los testimonios de ambas familias. Saray Moriña, hermana del fallecido y expareja de ‘El Baba’, acusó a su exmarido de iniciar el tiroteo y aseguró que siempre llevaba una riñonera “con una navaja y una pistola”. Relató que, aunque él mantenía “muy buena relación” con sus hermanos, acabaron enemistados, y que la amenazaba con que, si lo dejaba, “mataría” a sus hermanos. Terminó su declaración pidiendo justicia para su hermano. La madre del fallecido mostró en la sala una foto de su hijo.

En el lado contrario declaró Jasmina Salazar, hermana del acusado, que no había testificado durante la instrucción por miedo, pero que ahora, dijo, “se había quedado ya sin familia”. Se refería al tiroteo de este verano en Isla Cristina, en el que murieron su madre, su hermana, embarazada de ocho meses, y un joven de 16 años ajeno a las familias. Su padre, padrastro del acusado, murió en un enfrentamiento anterior.

Según su versión, la víctima llegó a casa de su hermano con un cuchillo y acompañada por su madre. Aunque se marchó antes del disparo mortal porque “estaba embarazada y tenía miedo”, afirmó que ‘El Baba’ hizo tres disparos “disuasorios” al aire y que disparó a Ramón Moriña cuando este intentó impedir que cerrara la puerta. Uno de los policías que acudió explicó que encontró a la víctima sentada y con “un hilo de vida”, y que, pese a practicarle la reanimación, no pudo salvarlo.

El juicio continuará este miércoles con la declaración de los dos acusados presentes, ‘El Baba’ y Luis Moriña, tras lo cual está previsto que el jurado reciba el objeto del veredicto para iniciar su deliberación.

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