La Policía Nacional ha puesto en marcha una investigación para esclarecer el sabotaje de alrededor de 500 cajetines de acceso a viviendas de uso turístico en distintos barrios de Granada capital. La actuación policial se produce después de que esta misma semana se hayan presentado tres denuncias relacionadas con estos hechos, según han confirmado fuentes policiales a EFE. Los agentes trabajan con la hipótesis de que detrás de esta acción pueda encontrarse un grupo organizado, aunque por el momento no se ha identificado a los presuntos autores. La magnitud de los daños y la extensión geográfica de los sabotajes han llevado a los investigadores a considerar que no se trata de hechos aislados.
Los cajetines afectados —dispositivos instalados en portales y fachadas para facilitar la entrada autónoma de los visitantes a los pisos turísticos— fueron inutilizados mediante distintos métodos con el objetivo de impedir el acceso a los inmuebles. Además, muchos de ellos aparecieron revestidos con pegatinas en las que podía leerse el mensaje: “Contra el negocio de la vivienda”, dice la Policía. Este lema fue difundido públicamente por el Sindicato de Vivienda de Granada, que informó este miércoles de que había pasado a la “ofensiva” contra “el negocio de la vivienda”. La organización vinculó así la acción reivindicativa con su rechazo al modelo de vivienda turística que, según distintos colectivos, está transformando determinados barrios de la ciudad.
La protesta se concentró fundamentalmente en el Albaicín, el Realejo y el centro de Granada, zonas que acumulan un elevado número de pisos turísticos. En estos barrios, asociaciones vecinales llevan años denunciando el impacto de este fenómeno sobre la vida cotidiana: el aumento de los alquileres, la progresiva sustitución de residentes permanentes y la transformación del comercio tradicional son algunas de las consecuencias que señalan.
La oleada de sabotajes no ha pasado desapercibida para el sector turístico. La Asociación de Viviendas Turísticas y Alojamientos Rurales de Granada (AvitarGranada) ha condenado lo ocurrido y ha denunciado una “oleada de actos vandálicos” cometidos de madrugada por personas no identificadas. Según esta entidad, los daños materiales superan los 5.000 euros, una cifra que incluye la reposición o reparación de los cajetines inutilizados. Desde la asociación consideran que este tipo de acciones perjudica gravemente a propietarios y gestores de alojamientos turísticos, además de generar inseguridad.
Mientras tanto, la Policía Nacional continúa recabando información y analizando las denuncias presentadas para determinar responsabilidades. El objetivo es esclarecer quién está detrás de estos sabotajes que han afectado a centenares de dispositivos repartidos por varios puntos de la ciudad.


