Granada contiene el aliento ante la borrasca, con centenares de afectados y riesgos de más desbordamientos

Varios municipios miran a sus ríos ante la situación que se vive especialmente con el Genil, el Darro y varios arroyos

La situación en Huétor Tajar, Granada.
04 de febrero de 2026 a las 19:37h

La borrasca está azotando a Granada y la el balance provisional es de más de 119 incidencias registradas y cerca de 100 personas desalojadas. Aunque muchas miradas están puestas en Huétor Tájar, donde el temporal ha golpeado con fuerza y el municipio está prácticamente aislado. Todas las carreteras de acceso permanecen cortadas. El problema no es solo la lluvia. El desbordamiento del río Genil y del arroyo Milanos ha provocado que el agua entre en viviendas, pero también en sótanos y garajes, complicando aún más una jornada ya marcada por la tensión.

El operativo de emergencia ha tenido que actuar para sacar a personas atrapadas, especialmente familias y vecinos de cortijos, con intervenciones realizadas con ayuda de la UME, bomberos y tractores. La escena se completa con puentes cerrados, campos inundados y un temor que crece con el paso de las horas: que el agua acabe alcanzando más zonas del casco urbano si se mantienen las precipitaciones. Además, el municipio acumula decenas de avisos al 112, con daños materiales generalizados y un clima de preocupación evidente. El riesgo inmediato está aquí. Y por diferencia.

En la ciudad de Granada, la situación es distinta. Se mantiene el aviso naranja por lluvias y viento, pero, por ahora, no hay inundaciones urbanas relevantes. Eso no significa tranquilidad. El Ayuntamiento mantiene activado un dispositivo completo con CECOPAL, Policía Local, Bomberos y Protección Civil, con controles permanentes en puntos sensibles.

La vigilancia se centra, sobre todo, en los ríos Genil y Darro, especialmente en zonas inundables y túneles, donde cualquier subida rápida del nivel puede obligar a tomar medidas. Aun así, los incidentes registrados se limitan a episodios puntuales: desprendimientos en el Barranco del Abogado y en la carretera del Fargue, además de caídas de árboles en barrios como el Realejo.

Huétor Tajar, en vista aéra.

Loja y pedanías: desalojos por prevención

En Loja y sus pedanías, la evolución del Genil ha obligado a actuar con anticipación. El desbordamiento en zonas inundables, como el ferial, ha llevado a desalojar a 56 vecinos en Santa Bárbara, Ventas de Santa Bárbara y Riofrío. Por precaución, el municipio ha habilitado un pabellón municipal, mientras mantiene una vigilancia especial sobre el hospital y otros servicios esenciales. El agua también ha dejado daños en viviendas bajas, donde se suceden los achiques para contener la entrada de agua y evitar un deterioro mayor.

En el norte de la provincia, Cúllar afronta su propia emergencia. Un total de 170 personas están aisladas en las pedanías de Pulpite, Venta Quemada y Tarifa. Los caminos se han vuelto impracticables por el barro y el agua, lo que mantiene a las familias incomunicadas y obliga a realizar intervenciones de emergencia, con rescates puntuales.

En la zona de Vélez de Benaudalla, la preocupación está ligada al desembalse de Rules y al posible incremento del caudal del Guadalfeo. Se han realizado desalojos preventivos en la ribera y se han emitido avisos a vecinos del Barranco de las Viñas ante el riesgo de quedar incomunicados. La situación se mantiene contenida, pero depende en gran parte de la gestión hidráulica.

Otras incidencias que complican el mapa

El temporal deja además problemas repartidos por la provincia. En Beas de Granada hay riesgo para el suministro de agua potable por afección en tuberías. En Íllora y Alquife se registran desprendimientos, con casas en ruinas derrumbadas y caminos cortados. En Benalúa de las Villas se han producido rescates, cortes de puentes y viviendas afectadas.

La red viaria suma cierres en carreteras secundarias y cortes puntuales en la A-44. En transporte, se mantienen la suspensión de líneas de autobús metropolitanas y la afectación ferroviaria. Y en Sierra Nevada, las rachas de más de 120 km/h han obligado a mantener la estación cerrada. En este escenario, el balance provisional es contundente: más de 119 incidencias, casi 100 desalojados y un punto negro destacado que concentra el mayor riesgo inmediato: Huétor Tájar. Granada capital resiste, pero la provincia sigue en máxima alerta.

Sobre el autor

Pablo Fdez. Quintanilla

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