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El ADN de Colón apunta al Mediterráneo: la investigación de la Universidad de Granada que cuestiona su origen genovés

El equipo de la Universidad de Granada sostiene que el navegante era de origen judío sefardí y confirma, según José Antonio Lorente, la identidad de los restos conservados en Sevilla

  • El ADN de Colón apunta al Mediterráneo: la investigación de la Universidad de Granada que cuestiona su origen genovés.

El origen de Cristóbal Colón vuelve a centrar la atención con motivo del 12 de octubre. Una investigación de la Universidad de Granada, dirigida por el forense y catedrático de Medicina Legal José Antonio Lorente, sostiene que el navegante tenía ascendencia judía sefardí y procedía del Mediterráneo occidental.

La conclusión cuestiona la hipótesis genovesa. Según el equipo, los análisis apuntan a las costas de Valencia, Cataluña o Baleares, territorios entonces bajo el dominio de la Corona de Aragón, sin concretar una localidad de nacimiento.

Los huesos de Sevilla, el punto de partida

La investigación comenzó en 2003, cuando Lorente y el historiador Marcial Castro consiguieron autorización para abrir la tumba de la catedral sevillana. Dentro encontraron pequeños fragmentos óseos mezclados con tierra.

Las primeras comparaciones dieron resultados positivos. Se contrastó su ADN con el de Hernando, hijo del navegante, y el de su hermano Diego, aunque la tecnología disponible impedía alcanzar una conclusión definitiva.

Cada análisis destruía 0,1 gramos de hueso. El equipo decidió esperar a disponer de técnicas más avanzadas para continuar el trabajo sin seguir consumiendo las muestras al mismo ritmo.

Lorente afirma ahora que los restos pertenecen a Colón con una "fiabilidad absoluta". Los sucesivos traslados del cuerpo por Valladolid, Sevilla, Santo Domingo y Cuba habían alimentado las dudas sobre su identidad.

Una hipótesis sobre su procedencia

El estudio respalda la propuesta del investigador Francesc Albardaner, que defendía un origen judío en territorio de la Corona de Aragón. Entre los argumentos recogidos figura el uso del castellano en las cartas del navegante, incluso cuando escribía a italianos.

Esta interpretación sostiene también que Colón ocultó su origen judío para evitar obstáculos a su proyecto. La identificación de los restos y la determinación de su procedencia forman parte del trabajo desarrollado por el equipo.

Las pruebas se realizaron en laboratorios de España, Estados Unidos, México e Italia, cuyos resultados debían coincidir. Lorente explicó así el proceso: "El procedimiento de trabajo se ha hecho de manera independiente. No ha habido conexión entre las clínicas, de manera que se preservó la objetividad de los datos".

El catedrático José Antonio Lorente aseguró que los datos de su investigación son exactos y confirma que los restos utilizados para contrastar los perfiles de ADN, son con total firmeza del hombre que el 12 de octubre de 1492 llegó a América.

El origen de Cristóbal Colón vuelve a centrar la atención con motivo del 12 de octubre. Una investigación de la Universidad de Granada, dirigida por el forense y catedrático de Medicina Legal José Antonio Lorente, sostiene que el navegante tenía ascendencia judía sefardí y procedía del Mediterráneo occidental.

La conclusión cuestiona la hipótesis genovesa. Según el equipo, los análisis apuntan a las costas de Valencia, Cataluña o Baleares, territorios entonces bajo el dominio de la Corona de Aragón, sin concretar una localidad de nacimiento.

Los huesos de Sevilla, el punto de partida

La investigación comenzó en 2003, cuando Lorente y el historiador Marcial Castro consiguieron autorización para abrir la tumba de la catedral sevillana. Dentro encontraron pequeños fragmentos óseos mezclados con tierra.

Las primeras comparaciones dieron resultados positivos. Se contrastó su ADN con el de Hernando, hijo del navegante, y el de su hermano Diego, aunque la tecnología disponible impedía alcanzar una conclusión definitiva.

Cada análisis destruía 0,1 gramos de hueso. El equipo decidió esperar a disponer de técnicas más avanzadas para continuar el trabajo sin seguir consumiendo las muestras al mismo ritmo.

Lorente afirma ahora que los restos pertenecen a Colón con una "fiabilidad absoluta". Los sucesivos traslados del cuerpo por Valladolid, Sevilla, Santo Domingo y Cuba habían alimentado las dudas sobre su identidad.

Una hipótesis sobre su procedencia

El estudio respalda la propuesta del investigador Francesc Albardaner, que defendía un origen judío en territorio de la Corona de Aragón. Entre los argumentos recogidos figura el uso del castellano en las cartas del navegante, incluso cuando escribía a italianos.

Esta interpretación sostiene también que Colón ocultó su origen judío para evitar obstáculos a su proyecto. La identificación de los restos y la determinación de su procedencia forman parte del trabajo desarrollado por el equipo.

Las pruebas se realizaron en laboratorios de España, Estados Unidos, México e Italia, cuyos resultados debían coincidir. Lorente explicó así el proceso: "El procedimiento de trabajo se ha hecho de manera independiente. No ha habido conexión entre las clínicas, de manera que se preservó la objetividad de los datos".

El catedrático José Antonio Lorente aseguró que los datos de su investigación son exactos y confirma que los restos utilizados para contrastar los perfiles de ADN, son con total firmeza del hombre que el 12 de octubre de 1492 llegó a América.

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