La chirigota gaditana ‘Una chirigota en teoría’ regresó anoche al Gran Teatro Falla tras el impacto generado en su debut en el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz. La agrupación, caracterizada por interpretar sus coplas sentados en sillas de ruedas y recrear la figura del físico Stephen Hawking, volvió a atraer la atención del público con dos pasodobles de fuerte contenido social. En esta ocasión, centraron su actuación en la denuncia del retraso en la aplicación de la ley ELA y en un homenaje a las trabajadoras de ayuda a domicilio.
Desde su primera aparición en las preliminares, la chirigota había suscitado una notable repercusión mediática, con reportajes y entrevistas en distintos países. Ese eco internacional hizo que su nueva actuación se aguardara con expectación. El grupo volvió a cantar con voces robóticas y a desplazarse en sillas de ruedas, elementos que forman parte de su propuesta escénica y que ya habían despertado curiosidad y debate durante su estreno.
Como en su presentación inicial, los integrantes completaron su pasacalles —el recorrido desde el local donde se visten hasta el teatro— en sillas de ruedas, rodeados por una multitud. Al subir al escenario portaban paraguas para protegerse de la lluvia de papelillos y serpentinas con la que fueron recibidos, un gesto que evocaba lo ocurrido en su primera actuación y que no impidió que repitieran el efecto entre el público del Falla.
Las dos letras de pasodobles, las más serias de su repertorio, se centraron en cuestiones sociales. La agrupación recordó el respaldo que había recibido de figuras públicas que también utilizan silla de ruedas, como Pablo Echenique o Jordi Sabaté, este último conocido por su lucha en favor de la regulación de la ELA. Ese contexto sirvió de marco para introducir una de las composiciones más emotivas de la noche.
El pasodoble reivindicativo
Uno de los pasodobles estuvo dedicado precisamente a esta enfermedad, descrita como una que “genera una dependencia extrema”. La letra relataba la esperanza que supuso el “rayo de luz” de la aprobación de la ley en el Congreso, así como la frustración posterior por la tardanza en la llegada de las ayudas prometidas. “Hemos hecho malabarismos para sobrevivir, pasando necesidad para poder costear lo que nos habían prometido, y, ahora que nos la han concedido, algunas ayudas se han ahorrado, porque muchos de los que esperaban sentados, ya se nos han ido”, cantaron, provocando una prolongada ovación.
Antes, la chirigota había dedicado otro pasodoble a quienes les asisten en su vida diaria, las trabajadoras de ayuda a domicilio, en una letra cargada de reconocimiento: “Ella me trajo la paz, puso orden donde no había antes, me hizo sentir persona, me devolvió la dignidad por vestirme y lavarme… ella es mis pies y mis manos, qué grandes seres humanos, es la ayuda a domicilio”. Con estas coplas, la agrupación volvió a subrayar su voluntad de combinar humor y crítica social en uno de los escenarios más emblemáticos del Carnaval gaditano.




