Rehabilitación en Cádiz (I): "Aquel día fue maravilloso"

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Ir a casa de Dolores Montero y Sebastián Pérez, o lo que es lo mismo de Loli y Chano, es casi parada obligatoria cuando uno se adentra por las calles del barrio más antiguo de Cádiz. En El Pópulo se visita el Teatro, la Catedral Vieja y el número 6 de la calle Mesón, la conocida como Casa de las Tinajas. En la vivienda de este matrimonio gaditano se localiza una de las tallas religiosas más conocidas de Cádiz: no por su antigüedad pero sí por su parecido y realismo. El Cristo de la Amistad, una réplica del Medinaceli a tamaño natural que Loli y Sebastián tienen en su casa en una hornacina -que tuvo que hacer especialmente la Junta de Andalucía cuando les entregó su vivienda rehabilitada- ha congregado a mucha gente, hasta famosos. Pero la entrevista de hoy no tiene nada de sacramental y sí de memoria de otras épocas.

"Cuando yo entré aquí y vi cómo estaba la finca, me quería morir...el patio lleno de cosas, de colchones, un cuarto de baño para todos los vecinos....un numerito", cuenta Loli, que aunque también vivía en una finca del casco histórico, no estaba acostumbrada a compartir váter con más gente. "Yo vivía en la calle Pasquín y, como mi abuela era la casera, teníamos cuarto de baño propio". Pero se fue a El Pópulo y comenzó su vida en común con su marido Chano en "dos habitaciones asquerosas". Eso sí, "le dije que me hiciera un cuarto de baño o me iba".

Ellos ya habían vivido un poco antes en San Fernando, "en un piso muy bonito"; pero Chano, oriundo de El Pópulo, tenía nostalgia aunque estuviese a unos pocos kilómetros de distancia. "Aquí lo tengo todo a mano". Para Loli, irse a El Pópulo era otro reto: "era la primera vez en mi vida que pisaba esa calle...no estaba bien visto". Un poco más adelante, en la calle Mesón esquina calle Silencio, se encontraba el Pay y Pay, un famoso burdel de la época en la que los barcos llegaban a destajo al puerto de Cádiz y marineros, pasajeros y visitantes también cursaban visita obligada a El Pópulo. "Luego terminé haciéndome amiga de las prostitutas porque son más buenas que muchas mujeres que van de decentes".

"Era la primera vez que pisaba esta calle: no estaba bien visto...luego me hice amiga de todas las prostitutas"

De aquellos dos cuartos -donde Loli instaló el dormitorio principal y el comedor-, pasaron a tener más habitaciones hasta que la Junta de Andalucía se hizo con la propiedad de la finca y se dispuso a rehabilitarla. "Fuimos los primeros en salir y los primeros que entramos en nuestra nueva casa", recuerda Loli con una sonrisa de oreja a oreja. Durante los años de rehabilitación, el matrimonio vivió primero en una casa de la calle Soledad y otra de la calle Ahumada y "no vivimos mal" pero "aquel día fue maravilloso", refiriéndose a cuando entraron de nuevo en su vivienda rehabilitada. Con los achaques de la edad, Loli se levanta y muestra orgullosa las tres habitaciones, el salón, la cocina y el cuarto de baño de su casa. Cuarenta años entre esas paredes y once desde su vuelta, ellos no se imaginan en otro sitio, con otra vida.

La transformación de El Pópulo

La prostitución, las drogas y los robos persiguieron durante años a El Pópulo y al barrio de Santa María. En los años 90, ambos barrios contaban con tasas de paro superiores al 30%, muy por encima de la media de la ciudad. Eran los barrios más deprimidos de Cádiz, con un alto índice de hacinamiento y con una población con una baja cualificación profesional. La intervención pública se hacía urgente y el Ayuntamiento de Cádiz de entonces miró a Europa y trajo el programa Plan Urban-Cádiz. Un amplio programa puesto en marcha entre los años 1995 y 1999 que buscaba en sus actuaciones un efecto dinamizador, multiplicador y perdurable en el tiempo. 

Se pusieron en marcha entonces actuaciones para la mejora del soporte físico y del espacio urbano, como en calles, plazas; actuaciones para la mejora del soporte económico y del tejido social, como un plan de ayudas financieras a pequeñas y medianas empresas o un mercado al aire libre; y actuaciones dirigidas a mejorar la cualificación profesional y facilitar el acceso al empleo, como programas de formación para colectivos desfavorecidos y específicos para la creación de empresas o de artesanía.

Los resultados  fueron la construcción de zonas peatonales, de acerado, árboles plantados, fachadas rehabilitadas, dos edificios multiusos recuperados, infraestructuras de luz, agua, teléfono y televisión por cable, y más de veinte cursos realizados. Una transformación que se acrecentó cuando la Junta de Andalucía puso en marcha en el año 1999 su Plan de Rehabilitación del Casco Histórico y abrió su Oficina de Rehabilitación de la Junta.

Comenzó en El Pópulo y Santa María pero luego se fue aplicando en otros barrios como San Juan o La Viña, de modo que su aplicación ha supuesto una inversión de 182,6 millones de euros y ha beneficiado a 7.700 familias que han visto resuelta su necesidad habitacional.

Pero no está todo dicho en materia de vivienda. El consejero de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, Felipe López, se comprometió con el alcalde de Cádiz, José María González, a realizar inversiones en materia de vivienda para la ciudad por importe de 21,1 millones de euros y para un total de 1.226 viviendas públicas en alquiler. Para la rehabilitación de fincas, en el casco histórico y en la barriada de La Paz hay previstos 6,6 millones para1.057 viviendas.

En Mesón 12, siguen esperando. De las pocas fincas de la calle Mesón que se quedó sin rehabilitar, la finca es propiedad de varios dueños y las dificultades para recuperarla no han sido pocas. "Sí, sí...nos la van a arreglar en breve. La semana que viene", mientras cierra el portón de la calle. "Antes venían los turistas y hacían fotos del patio pero ahora no está bonito".

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