El profesor que vive en Alemania y estudia el Carnaval: "Soy de Bilbao pero los 'gaditanos' nacemos donde queremos"

Pablo Martínez Calleja está preparando un par de libros sobre esta fiesta popular y elige Cádiz como centro para observar el resto de carnavales europeos

El profesor Pablo Martínez-Calleja en una foto reciente.
El profesor Pablo Martínez-Calleja en una foto reciente.

Pablo Martínez-Calleja nació en 1963 en Bilbao, aunque reconoce que "los gaditanos nacemos donde queremos". Tras unos años viviendo en Madrid, se trasladó a Alemania, donde vive desde hace 25. Se gana la vida como profesor de español como lengua extranjera en la Universidad de Leuphana en Lüneburg (Alemania) y ha publicado diversos libros relacionados con la lengua.

Su interés por la lengua como vehículo de cultura le llevó hasta las chirigotas de Cádiz. Concretamente a Los Enteraos del Selu, después de un año buceando por los mares de Youtube. Al tiempo, entabló amistad con una profesora de la Universidad de Cádiz que pasó por la universidad donde trabaja y con su marido, vinculado al carnaval gaditano. "Llegué a Cádiz por primera vez para ver carnaval en 2014, y aunque ya conocía la ciudad de antes, fue ahí cuando me di cuenta de que la lengua como vehículo cultural en las agrupaciones era cierta", asegura.

Una vez dentro del febrero gaditano, Martínez-Calleja se percató de que los repertorios de las chirigotas y los romanceros podían utilizarse para la didáctica del español como lengua extranjera, porque "expresaban una cultura funcional y amplia, además de una mentalidad". Fue a partir de entonces cuando comenzó a ampliar su observación sobre esta fiesta popular.

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Ana Magallanes con su romancero 'Salgo de Milargri'.   PABLO MARTÍNEZ-CALLEJA

El profesor mira hacia atrás en su inicio: "Yo defiendo un origen anterior al que datan los historiadores de Cádiz. Me refiero a unos rituales muy antiguos, previos al carnaval urbano actual. Muchos dicen que el carnaval encuentra  su origen en la época medieval y efectivamente esta época es la cuna más reciente que ha ornado el Carnaval de Cádiz y todos los carnavales urbanos, pero yo me estoy refiriendo al ritual de Otoño contra la oscuridad".

"Considero que la evolución del Carnaval de Cádiz es la más avanzada de todos los carnavales europeos"

Pone como ejemplo los carnavales arcaicos de Extremadura. Y traza un paralelismo entre los romanceros de Cádiz y los de Basilea (Suiza). "Funcionan según los mismos paradigmas, mismas rimas y temas". La tesis que defiende sostiene que "en la época antes de Cristo, las personas tenían miedos que hoy solo conocen los niños: el miedo a determinados seres que habitan entre las sombras. Estos rituales comenzaban al final de verano porque la luz era menor, hacía más frío y no había actividades. A partir de octubre la oscuridad era muy intensa en toda Europa, por eso se crearon rituales contra la oscuridad de manera teatral, a través de una danza y lucha simbólica", explica.

Su libro sobre el carnaval saldrá en los próximos meses y Cádiz se representa como centro para observar los carnavales europeos. "Considero que la evolución del Carnaval de Cádiz es la más avanzada de todos los carnavales europeos. Un ejemplo contundente es el hecho de que no se utilicen caretas, lo único que se utiliza es una simple y mera convención de ponerse dos coloretes. En el resto de carnavales se utiliza una careta, da igual el sitio y la lengua", explica el investigador. Sobre la máscara, afirma que existe "un objeto que sirve para tapar a la verdadera persona o para proyectar a esa persona hacia otro rol". En el caso de Cádiz, considera que es "algo absolutamente fascinante: estos dos puntos significan que yo ya no soy, sino que soy el tipo que represento". Por ese motivo, la perspectiva central para observar será Cádiz.

Puntos de encuentro entre carnavales

Martínez-Calleja diferencia tres elementos comunes o compartidos entre los carnavales europeos. Por un lado, la expresión del malestar en la cultura. "En la vida política contra las personas que tienen poder y que abusan del poder con corrupción y capricho. Las letras van contra el abuso del poder y se castiga con la sátira con el fin de mejorar las cosas".

"En Basilea se sueltan los mismos bastinazos que en Cádiz"

Por otro lado, el reflejo de un malestar en la vida sexual, "quizá no suficientemente vivida". "Se sueltan bastinazos porque se desea tener una vida sexual más activa o más bizarra. Aquí la sátira funciona gracias a la hipérbole", matiza este profesor, que asegura que el carnaval de Basilea tiene los mismos bastinazos que en 'La Tacita'. Aunque cree que la cuestión sexual realmente está superada, pero ha quedado como un aspecto residual.

Y finalmente distingue el hecho de "ser otra persona durante los días de carnaval, a través de la máscara". Aclara que "no en el sentido de careta, sino en el sentido griego antiguo de persona. Del disfraz y del tipo. En Basilea también se da aquello de proyectar el deseo de ser otra persona durante esos días".

Carnaval como investigador y no como aficionado

Martínez-Calleja no se considera ningún aficionado del carnaval, sino un investigador de este. "No soy un aficionado. Me gusta, pero no lo miro como seguidor, sino como un investigador de forma crítica", expresa.

Sobre la manera de cantar de las agrupaciones, ha observado una adaptación "del dialecto" en las calles de Cádiz. "Los repertorios se han ido amoldando al público foráneo de Cádiz para ser mejor entendidos. Y no digo si está bien o mal, luego hay autores que insisten en cantar en gaditano y en utilizar los localismos de toda la vida", comenta.

Integrante de la chirigota de las Cadiwoman 'Las Madrinas'.
Integrante de la chirigota de las Cadiwoman 'Las Madrinas'.   PABLO MARTÍNEZ-CALLEJA

Otro de los temas que destaca este investigador es el papel de las mujeres en el carnaval. "Existe polarización al respecto, pero es indudable que ciertas estructuras han estado dificultando el acceso de la mujer a las calles". Recuerda una conversación con la chirigotera callejera Koki donde le contó que en la primera chirigota que sacaron las llamaron travestis.

"Han cambiado mucho las cosas desde finales de los 80, principios de los 90", afirma Martínez Calleja. No obstante, señala la continua presencia de machismos y micromachismos en el uso de la lengua en el Carnaval de Cádiz. "El machismo es un problema común de todos los carnavales, hay demasiado, y el de Cádiz todavía no ha sido capaz de revisar más intensamente algo que no es del gusto de la sociedad hoy en día", avisa.

Pablo Martínez Calleja ha visitado los carnavales de Jarramplas, Carantoña de Acebuche, Villingen
, La Lustige Person, Lauenburg,
 Colonia
, Trasos-Montes
, Jarandilla de la vera
, Lugo y Liestal
. Pronto publicará un libro sobre los carnavales prohibidos. "Algo curioso, porque nuestra generación no conocía un carnaval prohibido, eso solo lo vivieron nuestros padres y abuelos". La pandemia cambió esa realidad. Y él, vivió su primer carnaval prohibido en 2020. Este año lo contará.

Sobre el autor:

Carmen Marchena

Carmen Marchena

Gaditana. Periodista feminista por vocación y compromiso. Empecé en las redacciones de Ideal Granada y Granada Hoy. He pasado por eldiario.es/Andalucía. Parte de El Salto Andalucía desde sus inicios. Tengo dos ídolas: mis abuelas Carmeluchi y Anita. Defensora de los Derechos Humanos y la Memoria. Sin más dilación, papas con choco o barbarie.

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