La plantilla de Dragados de Cádiz avisa de huelga indefinida: "Esta estrategia raya la indecencia"

El rechazo del 92% al preacuerdo y las denuncias de presión a trabajadores de origen peruano elevan la tensión en plena negociación del convenio colectivo

Una pasada concentración en Dragados, contra la precariedad laboral.
31 de marzo de 2026 a las 15:12h

El comité de empresa de Dragados Offshore en la Bahía de Cádiz ha anunciado un calendario de movilizaciones que comenzará el próximo lunes 6 de abril. Las protestas incluyen el corte de horas extras, paros parciales durante el mes de abril y la convocatoria de una huelga indefinida a partir del 4 de mayo si no se alcanza un acuerdo en la negociación del convenio colectivo, que afecta a unos 1.200 trabajadores.

La decisión se produce en un contexto de bloqueo en las conversaciones entre la empresa y la representación de los trabajadores. Desde el comité han advertido de que las movilizaciones seguirán adelante si no se producen avances significativos en los próximos días, insistiendo en la necesidad de alcanzar un entendimiento entre ambas partes.

El secretario general de FICA-UGT en Cádiz, Antonio Montoro, ha reclamado a la dirección de la empresa que actúe con responsabilidad para evitar una escalada del conflicto y facilitar un acuerdo, señalando que "lo que pedimos es que la empresa sea responsable y permita que las negociaciones lleguen a buen puerto, como suele ser habitual, y que no tengamos que llegar a males mayores como estas movilizaciones, que ninguna de las partes deseamos ni queremos".

El origen del conflicto radica en el rechazo mayoritario de la plantilla al preacuerdo alcanzado previamente con la empresa, que fue descartado por el 92% de los trabajadores. Según los representantes sindicales, el documento no cumple aspectos fundamentales recogidos en el convenio colectivo del metal firmado en junio de 2025.

Entre las principales reivindicaciones de los trabajadores figuran la revisión salarial para toda la plantilla, el pago íntegro del complemento especial desde la firma del convenio y medidas para mejorar la conciliación laboral. También reclaman poner fin a prácticas que consideran discriminatorias, como impedir el acceso al empleo a los hijos de los trabajadores, así como la creación de incentivos y pluses de responsabilidad para determinados puestos.

Montoro también ha denunciado la situación de unos 300 trabajadores de origen peruano contratados en la planta, asegurando que "estos trabajadores están siendo reunidos por la empresa y, según nos trasladan, ni siquiera les permiten utilizar los teléfonos móviles durante esos encuentros, en un contexto en el que claramente se les está metiendo presión por la situación de la huelga prevista en las próximas semanas".

En esa línea, ha añadido que "esta estrategia raya la indecencia y evidencia el clima en el que nos encontramos, donde no hay acuerdo con la empresa, no se han pagado los atrasos del convenio del metal ni se han aplicado las subidas salariales correspondientes a 2026".

El comité de empresa ha reiterado en un comunicado que, tras el rechazo del preacuerdo, la negociación sigue sin avances. Según explican, la empresa sostiene que la parte técnica del convenio ya está cerrada y que está dispuesta a introducir cambios en el ámbito operativo, aunque sin modificar el montante económico global.

El contexto de la carga de trabajo

Estas movilizaciones coinciden con uno de los momentos de mayor carga de trabajo en la factoría gaditana. En la actualidad, los operarios trabajan en el montaje de las plataformas DolWin4 y BorWin4, destinadas a parques eólicos marinos promovidos por la compañía alemana Amprion en el Mar del Norte. 

Además, en las instalaciones se fabrican componentes para el proyecto BalWin1, una plataforma convertidora HVDC, junto a otra estación similar, BalWin2, ambas encargadas también por Amprion. Estas infraestructuras tendrán una capacidad conjunta de transmisión de 4 GW, suficiente para abastecer de electricidad a una ciudad del tamaño de Berlín. Paralelamente, la empresa afronta dificultades para encontrar proveedores que cumplan con los plazos exigidos, lo que ha llevado a contratar a firmas como Cimolai y Eversendai para avanzar en otros proyectos previstos a partir de 2026.

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Francisco J. Jiménez

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