"Nunca antes los astilleros de Cádiz habían tenido garantizada una carga de trabajo como la que se ha garantizado durante estos ocho años de Gobierno", asegura María Jesús Montero, candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta de Andalucía, que este viernes reúne a su comité director en la capital gaditana para proclamar las listas electorales del 17 de mayo.
La secretaria general del PSOE-A y candidata a la Junta atribuye ese éxito, en parte, a la reputación internacional que la empresa pública Navantia ha ido construyendo. Montero explica que cuando Navantia gana un concurso internacional, sus trabajadores viajan a enseñar a los de otros países a manejar la tecnología punta que utilizan en la construcción de sus embarcaciones. Esa transferencia de conocimiento la diferencia en el mercado global.
Montero reivindica lo que presenta como uno de los grandes logros del Gobierno de Pedro Sánchez en la provincia de Cádiz: la carga de trabajo asegurada para los astilleros de la Bahía hasta el año 2031. "La sombra que siempre se ha proyectado sobre la viabilidad de los astilleros de Cádiz ha quedado definitivamente resuelta", sentencia una María Jesús Montero a la que los trabajadores del sector del metal estaban esperando este viernes.
Montero exculpa de responsabilidad a Navantia
Porque hay dos soldadores, Jesús Galván y Manuel Balber, atrincherados en una grúa de Navantia San Fernando, que le piden explicaciones y una solución a sus problemas. Denuncian que llevan una década vetados en empresas del sector por su lucha sindical, y que hay listas negras.
Preguntada por la protesta de estos trabajadores, Montero hace una distinción que considera fundamental: Galván y Balber no son empleados de Navantia, sino extrabajadores de la industria auxiliar. Su reivindicación, aclara, va dirigida a esas empresas privadas, no a la empresa pública. "Pudiera parecer que Navantia está cometiendo alguna irregularidad en la contratación, pero eso no es lo que denuncian. Lo que denuncian es a la empresa privada auxiliar", incide.
Aun así, Montero reconoce que la dirección de Navantia se está ocupando de la situación "a pesar de no tener responsabilidad en ello", y confía en que durante esa misma jornada pueda haber algún avance que satisfaga a los trabajadores.
Niega daños a la reputación de Navantia
"La forma en que se expresa no es la manera en la que cada uno tenemos que dialogar. Pero escucho igual a un trabajador que viene amablemente a pedir que se le escuche que a otro que se sube a una grúa", señala Montero.
Ante la pregunta de si el acceso de estos empleados a las instalaciones de Navantia puede dañar la imagen internacional de la empresa, Montero responde que "la reputación de Navantia está en relación con la calidad de las embarcaciones que construyen y con la formación que traslada a trabajadores de todo el mundo".
