Un vídeo en redes sociales ha situado a la hermandad de Siete Palabras de Cádiz en el centro de la conversación pública durante este Viernes Santo. En las imágenes, que se han hecho virales, se ve a un cargador salir del paso, hablar con el capataz y girarse acto seguido para propinarle un puñetazo a otro miembro de la corporación.
La difusión de la grabación ha provocado una cascada de reacciones en redes, con mensajes de todo tipo sobre lo ocurrido y también sobre la imagen que deja la escena. Entre los comentarios más compartidos figura el de un usuario que escribió: “Hay que limpiar la Semana Santa de Cádiz de chuflerío barato”.
También se han multiplicado las preguntas sobre el origen de la pelea y el contexto en el que se produjo. Otro usuario planteó: “Pero se están pegando por el muñeco? O pasó algo mas”, mientras que otra comentaba: “No sé quién tiene más delito...si el que pega a un compañero costalero o el del pelo trenzado! Ese soy yo el capataz y no sale en el paso! De todas formas...vaya cuadrilla”.
La escena viral irrumpe en una jornada de silencio y recogimiento
La viralidad del vídeo ha contrastado con el tono general de la jornada en Cádiz, que había arrancado con un marcado ambiente de sobriedad. La Alameda volvió a convertirse en punto de partida del Viernes Santo con la salida del Cristo de la Expiración a las 17.22 horas, arropado por un público que guardó un respeto absoluto en uno de los momentos más solemnes del día.
La hermandad, que sale por tercer año consecutivo desde la iglesia del Carmen, inició su recorrido por la Alameda en dirección a Plaza de España, con la novedad de su paso por la calle Fermín Salvochea. El paso del Cristo, sobre un monte de claveles rojo sangre, avanzó acompañado por la Agrupación musical Polillas, mientras el palio de María Santísima de la Victoria, que salió a las 17.53 horas al son de la Marcha Real, estrenó bambalinas bordadas que completan su conjunto exterior. En los primeros metros, la Banda de Música María Santísima de la Salud, de Barbate, interpretó la marcha 'Victoria', en una tarde de gran afluencia de público y temperaturas suaves.
La cofradía contó además con una Escuadra de Honores de la Guardia Civil, en un inicio de estación de penitencia marcado por la contención. Entre los momentos previstos en su regreso figuraba una de las citas más esperadas, con una petalada al paso de María Santísima de la Victoria en la plaza Mina, en torno a la una de la madrugada.
Siete Palabras vivió una salida emotiva y con dificultades técnicas
A las 18.30 horas se abrieron con puntualidad las puertas de la parroquia de la Merced para dar salida a la cruz de guía de Siete Palabras, en una jornada especialmente emotiva para la hermandad. Apenas diez minutos después, el paso de misterio afrontó una salida no exenta de dificultades, al quedar encajados los patines en la puerta, lo que obligó a la cuadrilla a sacarlo a pulso. La maniobra, unida al ajuste posterior del anclaje de la cruz en la canastilla, provocó un leve retraso en el inicio del cortejo.
Ya en la calle, el único paso de la cofradía comenzó su recorrido con unos 80 hermanos e incorporó este año la imagen de María Santísima Salomé al conjunto escultórico de Luis González Rey, además del estreno de la aureola de María Magdalena. La primera levantá se dedicó a los hermanos fallecidos, con un recuerdo especial para el que fuera hermano mayor, José Manuel Calvo, en un ambiente de recogimiento que se mantuvo en su discurrir por el barrio de Santa María. La cuadrilla, dirigida por Antonio Gómez y Rafael Rodríguez, tuvo que afrontar además maniobras complejas en calles estrechas, con el paso rozando prácticamente los balcones en algunos puntos del recorrido.
Las reacciones en redes siguieron creciendo en paralelo al avance de la jornada. La tarde continuó con la salida de Descendimiento desde la parroquia de San Lorenzo, cuyas puertas se abrieron a las 19.25 horas en medio de un ambiente de silencio y expectación en la calle Sagasta. La cofradía puso en la calle uno de los misterios más imponentes del día y su maniobra de salida requirió una especial precisión por las dimensiones del paso, obligando a la cuadrilla, dirigida por David Alejo, a realizar complejos ajustes técnicos en el interior del templo, con retirada de patines, uso de ruedas y posterior recolocación para salvar la puerta con seguridad.
El momento más emotivo llegó con la primera levantá, dedicada a la pequeña Gabriella, de seis años, diagnosticada con una enfermedad degenerativa ultrarara conocida con el nombre de BPAN, y ejecutada por sus padres, en un gesto que marcó el inicio de su estación de penitencia. Todo ello estuvo acompañado por un exorno floral de carácter silvestre que reforzó la estética sobria y elegante de la hermandad.
