El sindicato CCOO ha advertido de que la situación en el Hospital Universitario Puerta del Mar ha "cruzado una línea roja", al denunciar la ausencia prolongada de un bromatólogo, figura clave para garantizar la seguridad alimentaria en el ámbito hospitalario. Según la organización, no se trata de un problema puntual, sino de una negligencia sostenida durante tres años, agravada tras la jubilación definitiva del profesional a finales de abril sin que se haya previsto su relevo.
El bromatólogo es el especialista encargado de analizar la composición física, química y biológica de los alimentos, velando por su calidad, inocuidad y valor nutricional. Su papel resulta determinante en la prevención de enfermedades alimentarias y en el control de contaminantes, así como en el cumplimiento del código alimentario. Su ausencia, subrayan, supone un "riesgo sanitario evidente".
Durante este tiempo, funciones esenciales como el control de calidad de los alimentos, los análisis microbiológicos o la supervisión de procesos han recaído en el equipo de Dietética y Nutrición y en el personal de cocina. Estas tareas, según denuncian, han sido asumidas de manera impropia por profesionales que "no tienen la obligación ni, en muchos casos, la formación específica para asumir estas responsabilidades".
Sobrecarga laboral y riesgo para pacientes vulnerables
El servicio ha operado en la práctica sin este perfil especializado, ya que el profesional asignado llevaba años de baja sin ser sustituido. Como consecuencia, se ha generado una asunción irregular de responsabilidades críticas, desde la verificación de condiciones higiénico-sanitarias hasta la inspección de proveedores o la prevención de microorganismos peligrosos.
La situación, además de implicar una sobrecarga laboral injusta, refleja lo que el sindicato considera una "grave dejación de funciones" por parte de la administración sanitaria. Esta circunstancia resulta especialmente preocupante al tratarse de un entorno hospitalario, donde los pacientes constituyen una población especialmente vulnerable y donde la alimentación forma parte del propio tratamiento.
De la misma manera, la falta de este especialista impide avanzar en aspectos como la mejora de la calidad nutricional, la innovación en dietas hospitalarias o la optimización de procesos, situando al centro por debajo de los estándares exigibles.
Los profesionales, como apunta CCOO, reclaman una intervención urgente que garantice la cobertura de la plaza y el reconocimiento de la gravedad del problema. En este sentido, insisten en que "no se trata solo de organización interna, sino de seguridad del paciente y salud pública" y advierten de que mantener esta carencia supone una irresponsabilidad que debe corregirse de inmediato.
La versión del Servicio Andaluz de Salud
Sobre la denuncia sindical, desde el Servicio Andaluz de Salud (SAS) se apunta que "el Hospital cuenta con una plaza de Técnico Superior en Nutrición y Control de Alimentos, ocupada por un profesional que se jubiló a principios de abril. El centro no ha podido lanzar aún la cobertura de la plaza porque se está ahora con los procesos de provisión y selección del SAS, como son el concurso de traslados y la Oferta Pública de Empleo".
Añade además que "una vez que dichos procesos se resuelvan, si dicha plaza no es ocupada, se podría lanzar una oferta específica para cubrir el puesto de forma temporal. En cualquier caso, en los planes del hospital está cubrir el puesto de Técnico Superior en Nutrición y Control de Alimentos (denominación de la categoría que anteriormente se llamaba bromatólogo)".
El sindicato CCOO ha advertido de que la situación en el Hospital Universitario Puerta del Mar ha "cruzado una línea roja", al denunciar la ausencia prolongada de un bromatólogo, figura clave para garantizar la seguridad alimentaria en el ámbito hospitalario. Según la organización, no se trata de un problema puntual, sino de una negligencia sostenida durante tres años, agravada tras la jubilación definitiva del profesional a finales de abril sin que se haya previsto su relevo.
El bromatólogo es el especialista encargado de analizar la composición física, química y biológica de los alimentos, velando por su calidad, inocuidad y valor nutricional. Su papel resulta determinante en la prevención de enfermedades alimentarias y en el control de contaminantes, así como en el cumplimiento del código alimentario. Su ausencia, subrayan, supone un "riesgo sanitario evidente".
Durante este tiempo, funciones esenciales como el control de calidad de los alimentos, los análisis microbiológicos o la supervisión de procesos han recaído en el equipo de Dietética y Nutrición y en el personal de cocina. Estas tareas, según denuncian, han sido asumidas de manera impropia por profesionales que "no tienen la obligación ni, en muchos casos, la formación específica para asumir estas responsabilidades".
Sobrecarga laboral y riesgo para pacientes vulnerables
El servicio ha operado en la práctica sin este perfil especializado, ya que el profesional asignado llevaba años de baja sin ser sustituido. Como consecuencia, se ha generado una asunción irregular de responsabilidades críticas, desde la verificación de condiciones higiénico-sanitarias hasta la inspección de proveedores o la prevención de microorganismos peligrosos.
La situación, además de implicar una sobrecarga laboral injusta, refleja lo que el sindicato considera una "grave dejación de funciones" por parte de la administración sanitaria. Esta circunstancia resulta especialmente preocupante al tratarse de un entorno hospitalario, donde los pacientes constituyen una población especialmente vulnerable y donde la alimentación forma parte del propio tratamiento.
De la misma manera, la falta de este especialista impide avanzar en aspectos como la mejora de la calidad nutricional, la innovación en dietas hospitalarias o la optimización de procesos, situando al centro por debajo de los estándares exigibles.
Los profesionales, como apunta CCOO, reclaman una intervención urgente que garantice la cobertura de la plaza y el reconocimiento de la gravedad del problema. En este sentido, insisten en que "no se trata solo de organización interna, sino de seguridad del paciente y salud pública" y advierten de que mantener esta carencia supone una irresponsabilidad que debe corregirse de inmediato.
La versión del Servicio Andaluz de Salud
Sobre la denuncia sindical, desde el Servicio Andaluz de Salud (SAS) se apunta que "el Hospital cuenta con una plaza de Técnico Superior en Nutrición y Control de Alimentos, ocupada por un profesional que se jubiló a principios de abril. El centro no ha podido lanzar aún la cobertura de la plaza porque se está ahora con los procesos de provisión y selección del SAS, como son el concurso de traslados y la Oferta Pública de Empleo".
Añade además que "una vez que dichos procesos se resuelvan, si dicha plaza no es ocupada, se podría lanzar una oferta específica para cubrir el puesto de forma temporal. En cualquier caso, en los planes del hospital está cubrir el puesto de Técnico Superior en Nutrición y Control de Alimentos (denominación de la categoría que anteriormente se llamaba bromatólogo)".
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