Lo que comenzó como una serie de acusaciones en X ha terminado con una disculpa pública, coincidiendo con el final del Carnaval de Cádiz. Una mujer ha pedido perdón a José Guerrero Roldán, Yuyu, después de que él interpusiera una denuncia por comentarios e insinuaciones vertidas en redes sociales.
La polémica se inició por publicaciones en las que la mujer criticaba a Yuyu, usando calificativos como "facha" y otras acusaciones graves. Según explicó, algunas de esas afirmaciones estaban relacionadas con hechos ocurridos años atrás, en los que asegura haber sufrido acoso sexual por parte de Yuyu en Cádiz, algo que él desmiente de manera directa, zanjando la polémica en redes sociales.
Tras un acto de conciliación en el juzgado, la mujer ha publicado un mensaje de disculpa en la misma red: "Escribo este mensaje para retractarme y pedir públicamente perdón a José Guerrero Roldán, tanto por los insultos como por las graves acusaciones e insinuaciones que he vertido contra él. Estoy profundamente arrepentida y avergonzada por lo que hice".
La reacción de Yuyu
El autor de 'Los que van a coger papas' se ha pronunciado inmediatamente, subrayando que la denuncia tenía un carácter legal. "Esto es lo que pasa cuando acusas sin fundamento, movido por el odio. Te cae una denuncia por lo penal y te ves obligado a rectificar tras el paso por el juzgado", escribe.
Asimismo, el gaditano añade que no se trata de criticar opiniones legítimas, sino de proteger su honor: "Hay líneas rojas que no pienso dejar pasar. No lo disfracen de ‘no saber aceptar críticas’; todos sabemos de lo que hablamos".
Esto es lo que pasa cuando acusas sin fundamento, movido por el odio. Que te cae una denuncia por lo penal y te ves obligado a rectificar tras el paso por el juzgado. Esto va mas allá de etiquetas, criticas o comentarios. Sobre mi honor no voy a dejar pasar ni una. https://t.co/wqEBW1xbr4
— José Guerrero Yuyu (@yuyudecai) February 23, 2026
Las consecuencias de la difamación
El episodio evidencia la línea que separa la crítica de la difamación en redes sociales y cómo las denuncias penales pueden derivar en rectificaciones públicas, además de sanciones mayores, las cuales se desconoce si se han dado. El acto de conciliación ha permitido que ambas partes cerraran el conflicto de manera formal y transparente.
Este caso recuerda la importancia de la prudencia en plataformas digitales y cómo un mensaje publicado sin fundamento puede generar consecuencias legales y obligar a disculpas públicas, subrayando la responsabilidad de quienes utilizan las redes para hacer acusaciones graves.



