Desnudar a un santo para vestir a otro. Las protestas de las familias del colegio público CEIP Celestino Mutis han obligado este miércoles a modificar de nuevo la circulación en el entorno de Plaza de España. Durante la concentración convocada a primera hora de la mañana, la Policía Local desvió el tráfico que habitualmente estaba pasando por la calle San Germán hacia un recorrido alternativo por plaza Argüelles, Diputación, avenida 4 de Diciembre y salida hacia la avenida del Muelle.
La movilización responde a la reapertura al tráfico de la calle San Germán como consecuencia de las obras en la calle Honduras. Las familias rechazan que los vehículos atraviesen una zona que llevaba años funcionando como espacio peatonal y que, además, forma parte del acceso cotidiano al centro educativo. La Subdelegación del Gobierno autorizó la convocatoria presentada por la asociación de madres y padres para los próximos días.


A las nueve de la mañana, coincidiendo con la entrada al colegio, varios agentes regularon la circulación mientras decenas de familiares permanecían concentrados en la zona. Al terminar la protesta, el paso de vehículos regresó de nuevo a la calle San Germán, según pudo comprobar este periódico en el lugar.
Antonio Luna, integrante del Ampa, asegura a lavozdelsur.es que el cambio de itinerario se decidió tras los problemas circulatorios registrados la pasada semana. "El Ayuntamiento inicialmente había previsto los tramos cortados sin dar continuidad al tráfico, pero el viernes decidió cambiar de planes y meter los coches por Plaza de España y la calle San Germán", explica.
El portavoz sostiene que esa decisión afecta directamente a la seguridad del entorno escolar. "Se está metiendo todo el tráfico de la ronda de circunvalación del casco histórico por la puerta de un colegio y por una calle peatonal", señaló. A su juicio, la alternativa aplicada este miércoles demuestra que existen otras opciones viables para canalizar los vehículos sin atravesar la zona escolar.

Las familias subrayan que la actividad del colegio no se limita al horario de entrada y salida de las clases. "Hay aula matinal desde las ocho de la mañana, comedor y salidas por la tarde. A esas horas no siempre hay policía y los coches pasan igual", afirma Luna. Según indicó, eso incrementa la preocupación entre quienes utilizan diariamente ese espacio.
Luna asegura que la preocupación de las familias no responde a un riesgo hipotético, sino a situaciones que, según afirma, ya se han producido desde la reapertura al tráfico de la vía. "Puede haber más de un susto, y es que los ha habido ya", señala al tiempo que insiste en que la circulación de vehículos en una zona de uso peatonal habitual incrementa la inseguridad entre quienes acceden cada día al centro educativo.
Recuperar un entorno seguro
El entorno afectado, además, mantiene un uso peatonal constante desde hace años. La plaza y las calles próximas son utilizadas por alumnado, familias y vecinos como zona habitual de paso y estancia, así como espacio de juego por las tardes. La presencia repentina de tráfico rodado ha alterado esa dinámica.
Desde la asociación también cuestionan el desarrollo de las obras que motivan el desvío circulatorio. "Nadie ha visto que la obra haya empezado. Hemos ido esta mañana y no había nadie trabajando en superficie", afirma el representante del Ampa, que pidió mayor claridad sobre los plazos previstos y las necesidades reales de los cortes.
Las familias anuncian que mantendrán las concentraciones mientras no cambie la situación. "En principio seguiremos indefinidamente", señala Luna, aunque reconoce la dificultad de sostener una protesta diaria. La reivindicación pasa por recuperar un entorno que consideran seguro para el alumnado y evitar que el tráfico atraviese de forma permanente la calle San Germán.




