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La llegada del entrenador ecuatoguineano al Cádiz CF supuso un cambio de rumbo de la entidad en el aspecto deportivo. De ascender al equipo a Segunda División B a clasificarlo para la fase de ascenso a Primera, el ex del Tenerife se ha impregnado de cadismo.

El Cádiz CF vive, por mucho, el mejor momento deportivo de la última década. Con el equipo asentado en la Segunda División, realizando un buen papel, una deuda que disminuye con el paso de las temporadas y un filial que se encuentra líder en su regreso a Tercera División. A nadie se le escapa que el curso es muy largo y todo puede cambiar, pero desde la llegada de Locos por el Balón, primero, y sobre todo de Álvaro Cervera, después, la alegría es el estado de ánimo presente en los cadistas. Y es que el entrenador amarillo ha devuelto la ilusión a una parroquia que se acostumbraba a ver deambular a su equipo por el tercer escalón del fútbol nacional y con un número cada vez mayor de dificultades para salir adelante. De hecho, cuando el ex del Tenerife llegó al equipo, el Cádiz se encontraba en cuarta posición en Segunda B a cuatro jornadas para el final. Acabó en esa posición, pero el cadista se convirtió en el único club que logra el ascenso ocupando la última plaza que da derecho a jugar playoff.

En estos momentos, no hay un equipo en la categoría de plata que haya sumado más puntos que el Cádiz, que además logró clasificarse para la tercera ronda de la Copa del Rey. Una idea de juego muy definida, a pesar de que ya no sorprenda a los rivales, es la que continúa dando éxitos y buenos resultados a un entrenador que se ha ganado el respeto y cariño de los cadistas no sólo por la buena marcha del club, sino por su clarividencia a la hora de hablar en rueda de prensa.

Estas son las 12 frases que mejor definen a Álvaro Cervera como entrenador del Cádiz:

“La Liga se juega con la cabeza, los playoffs con el corazón”. Álvaro Cervera llegaba concienciado a la previa del decisivo encuentro ante el Hércules en el Rico Pérez que significaría el ascenso a Segunda División. En la rueda de prensa anterior al partido el técnico amarillo dejaba para el recuerdo una frase que caló hondo en los aficionados cadistas.

“Hay jugadores que irían conmigo en dirección contraria si hiciera falta”. La fase de ascenso a Segunda sirvió, además de para lograr el objetivo principal del club, para asentar la filosofía de Álvaro Cervera en el primer equipo. El hecho de ir superando eliminatorias llevó a los jugadores a creer en un entrenador que tenía todo en su contra desde que llegó a la entidad amarilla.

“Yo estaba en casa olvidado, esto es un impulso personal para mí”. El entrenador nacido en Guinea Ecuatorial nunca ha escondido que está muy agradecido al Cádiz por darle la oportunidad de volver a entrenar. Inmerso en plena fase de ascenso a Segunda, Cervera reconoció que llegar a la final del playoff le daba fuerzas para continuar con su forma de entender el fútbol.

“La pelea no se negocia, va en el ADN del equipo”. Probablemente una de las frases pronunciadas por el entrenador cadista que más gustó entre la afición. El equipo se estrenaba en Segunda División en Almería y lo hacía logrando un empate con varios jugadores de Segunda B en el once titular. Es la sentencia que mejor resume qué exige Cervera a los suyos.

“Para jugar en este Cádiz hay que correr mucho más de lo que yo corrí en mi vida”. La frase pronunciada por el entrenador cadista refleja lo que espera de cada uno de sus futbolistas. La contundente victoria (3-0) ante un recién descendido como el Getafe daba alas a un equipo que lograba de esa forma el primer triunfo de una temporada en la que acabaría en quinta posición.

“Somos el Cádiz, ganamos donde podemos, no donde queremos”. Hasta siete partidos llevaba el conjunto de Cervera sin conocer la derrota cuando visitaba el Nou Estadi de Tarragona. Un solitario tanto de Uche daba la victoria al conjunto local, por aquel entonces último clasificado. El preparador amarillo relajaba la euforia provocada por la buena marcha del equipo y aprovechaba la derrota para recordar que formaba parte de un equipo recién ascendido al fútbol profesional.

“Me cambió la vida estar aquí. El día de mañana podré decir que he entrenado al Cádiz”. Con la permanencia en la categoría de plata ya asegurada, las miras del conjunto amarillo se centraban en disputar el playoff de ascenso a Primera División. Cervera echaba la vista atrás y recordaba en una entrevista en la Cadena SER cómo había sido su vida desde que aterrizó en el banquillo del Ramón de Carranza.

“Habrá muchas cosas en el fútbol que no conocemos, pero hemos conocido una de las grandes: pertenecer al Cádiz”. En la última entrevista concedida al programa Play Segunda, el entrenador cadista se congratulaba de encontrarse a gusto en la entidad amarilla y de no ver fin a su vinculación con el club de Plaza de Madrid.

“A mis hijos no les puedo decir que vayan por la vida diciendo lo que no piensas que les irá mejor”. Uno de los culebrones del pasado mercado de fichajes fue la oferta del Getafe por Alvarito, que no entrenó durante una semana por no encontrarse bien anímicamente. El técnico amarillo comentó en rueda de prensa sin tapujos cómo se encontraba la situación, algo que le generó algún que otro problema interno. Sin embargo, sirve para reflejar la forma en la que Cervera se toma su profesión y cómo maneja el vestuario, que lo apoyó en todo momento.
“Cuando no lo conoces y de repente lo vives, te das cuenta que había algo que te habías perdido hasta llegar a Cádiz”.
Tras caer eliminado por el Tenerife en la fase de ascenso a Primera División, el entrenador cadista hacía un repaso en los medios oficiales del club sobre cómo había transcurrido la temporada. No comparaba su estancia en el banquillo de Carranza con las etapas más felices de su carrera porque “aquí las cosas se viven de una manera diferente”.

“Hemos ido a los partidos del play off con el himno del Cádiz en el autobús y cantado por la afición. A mí esas cosas me emocionan”. No pudo lograr el ascenso, pero Cervera fue el gran artífice de la temporada realizada por el conjunto amarillo en su regreso a Segunda División. Está impregnado de cadismo y lo demuestra cada vez que se le presenta la ocasión.

“Al entrenador que no entrenó al Cádiz le falta algo. No hay mejor sitio para estar que este”. Durante la presentación del delantero Carrillo, Juan Carlos Cordero dejó entrever que estudiaría la posibilidad de renovar a Álvaro Cervera. Cuando al entrenador se le preguntó por este aspecto dejó claro que si le llega la oferta plasmaría su firma sin pensarlo demasiado. Y es que el entrenador ecuatoguineano está impregnado de cadismo.

El número 12 es el de la afición, la misma a la que ha logrado ganarse a base de dotar de intensidad a un equipo que cogió sin aspiraciones y al que ha estado a punto de introducir en la élite del fútbol nacional tras perder tan sólo 15 partidos de los 63 encuentros oficiales que ha dirigido hasta el momento. Cervera espera continuar dando alegrías al cadismo, por eso nunca quiso irse. Palabra de ‘Gafa’.

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