deportes

Xerez CD-Cádiz CF: una previa de alto riesgo, 90 minutos de nostalgia y un minuto de silencio empañado

Chapín recupera por una noche un derbi —donde el Cádiz CF pasa a la siguiente ronda copera— que une a generaciones, un choque empañado por los insultos a Fali, la quema de una camiseta cadista y las interrupciones del minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario

  • Aspecto espectacular de Chapín, este pasado jueves, en el derbi Xerez CD-Cádiz CF de Copa del Rey. -

Hoy ha ganado el fútbol. Y no quiero que se me malinterprete: no me refiero al resultado de un equipo u otro. Me refiero a que el fútbol, ese con el que tantas tardes de invierno, entre frío e incertidumbre, padres y abuelos compartían con las nuevas generaciones sobre la mítica rivalidad entre jerezanos y gaditanos. Esas anecdóticas jornadas en el Pedro Domecq, ese saque de honor con La Paquera, o la rivalidad de dos ciudades referentes en la provincia en la que el destino les puso cara a cara en puntos claves de su historia. 

Esas historias que hoy, con canas entre los presentes de la grada, se entregaban, como regalo adelantado por Navidad, a las nuevas generaciones. Familias completas, padres, madres, abuelos, nietos, y un sin fin de jóvenes que con la ilusión de un niño o una niña vivían su primera tarde de derbi gaditano. "Desde las cinco de la tarde, no me lo podía perder ni de coña", comentaría uno de ellos, con camiseta de esas consideradas históricas, con bufanda y cubata en mano. 

Lo ocurrido en el campo era, podría decirse, lo esperado teniendo en cuenta la diferencia en cuanto a categorías. Un Xerez CD de más a menos, sorprendente al marcar el primer tanto de la noche con un gol rápido, a los 2 minutos de empezar el duelo —Jaime López—, inesperado y que devolvió la felicidad a un Chapín que lleva semanas esperando tantos como el de hoy.

  • El Xerez CD celebra el primer gol de la noche.
  • -

Por su parte, un Cádiz CF, todo lo contrario: consciente de que un error se puede arreglar y llegar a marcar la diferencia con el desgaste del rival —así lo demostraron en el segundo tiempo con el doblete de tantos, destacando la jugada del tercero para sentenciar con más de una boca abierta de los locales—. Una media volea de Cristian Gutiérrez desde fuera del área puso el empate antes del descanso, y en la reanudación, Álvaro García Pascual, que había sustituido a Izeta, remontó en el 59 y, ya con el Xerez volcado, Borja Vázquez puso el 1-3 en el 83 y sentenció la ronda.

  • Previa del derbi en los alrededores de Chapín.
  • -

Una previa de larga duración

Lo verdaderamente importante ha ocurrido fuera, en las gradas y en las gargantas de los allí presentes. Tras la tempranísima previa, llegaba el recibimiento al Deportivo, y sobre todo, la retirada de toneladas de cubatas, plásticos, hielos y botellas que ha obligado a los operarios de la limpieza a trabajar a destajo tras el pitido final.

A ellos, y al despliegue policial, tanto de policías nacionales a pie, a caballo, con furgones como los miembros de la División de Seguridad Privada que con gran control y templanza han revisado, cacheado y analizado cada detalle para mantener la seguridad de un partido considerado de alto riesgo.

En las gradas, sin el tradicional recuento de aficionados presentes en el Estadio Municipal de Chapín, la vista en largo permitía visualizar que, pese al cambio de jornada —el partido iba a disputarse en principio el pasado miércoles, pero se aplazó por la catástrofe de Urda— y ser día laborable, xerecistas y cadistas no querían perderse la oportunidad de reencontrarse en partido oficial 18 años después.

  • Minuto de silencio por la catástrofe de Urda.
  • -

En las gargantas de los presentes, en las que hay que reconocer que ha estado uno de los grandes fallos de la jornada al no respetar el minuto de silencio en honor de las víctimas en el accidente ferroviario de este pasado miércoles. Las ansias por reprochar la rivalidad ante los locales, dejó una imagen bochornosa entre los propios aficionados del Cádiz CF que entre ellos mismos se autoobligaron a callarse para mantener el sepulcral silencio. Acción que desde las gradas locales reprocharon, dejando definitivamente un silencio tibio y a trozos. 

A ello, se han sumado los comentarios, muchos de ellos inoportunos por parte de ambas hinchadas. Aunque sea algo habitual los cánticos un poco fuera de tono, en los que los insultos al rival sean el único modo de "desestabilizar", hay ocasiones en la que desde el arbitraje o la autoridad correspondiente es necesario parar. Al igual que en otros partidos ligueros de primer nivel son intolerables los insultos a jugadores de primer nivel como Vinicius, Iñaki Williams o Lamine Yamal por su físico, nacionalidad o raza, en encuentros como este, con muchos niños presentes, es necesario también actuar al escuchar lindezas desde la grada rival al exfutbolista cadista como: "Fali muérete, Fali muérete". Sin olvidar el gesto durante la previa de la quema de una camiseta del Cádiz CF por parte de aficionados xerecistas.

  • Recuerdos en la grada.
  • -

"Como un partido de Champions, chaval, esto es un no parar"

El escaparate, como he dicho, era el idóneo, más allá de la puesta en escena de lo que pueda ocurrir en el campo. Un Estadio de Chapín de nuevo abierto en su totalidad, dos clubes con mucha historia y con el deseo de volver a rodearse de los más grandes, muchos medios de comunicación, locales, autonómicos y nacionales pendientes de lo que iba a ocurrir. Era el momento perfecto de demostrar que, aunque siempre hay cafres, sin respeto ni educación, el fútbol gana porque son sus aficionados lo que lo hacen grande. Y en definitiva, en casi un 95% eso ha ocurrido.

  • Despliegue policial ante un partido de alto riesgo.
  • -

A pesar de todo ello, la ilusión del pasado ha vuelto. Por 90 minutos hemos viajado al pasado. A retroceder en el tiempo y darnos cuenta de que el fútbol "de barro" mola, y mucho. De que en la humildad de equipos de Primera o Segunda RFEF están las bases del verdadero fútbol. Ese que engancha de generación en generación. Ese que se transmite de abuelos, padres e hijos. A los más pequeños allí hoy presentes, de un equipo y otro. De que, a pesar de caer eliminados en la primera ronda, por un instante, para muchos se ha sentido "como un partido de Champions, chaval, esto es un no parar", como comentaba otro aficionado. 

Pero si de algo estoy segura, es que, a pesar de la rivalidad, ambos clubes echan mucho de menos este tipo de partidos. Y el propio fútbol elitista también los necesita ver más a menudo, pues son equipos de grandes ciudades que merecerían tener siempre a los suyos en las máximas categorías del fútbol profesional. Sin importar resultado, lugar, o época. Solo con tener esa repercusión mediática y volver a poner a dos clubes andaluces con tanta historia en boca de los grandes medios nacionales, el trabajo de décadas merecería la pena. Las caídas, los errores, los descensos, las disputas... todo lo ocurrido durante los últimos 18 años para volver a disfrutar de lo que verdaderamente es ganar en el fútbol. En el fútbol de la provincia de Cádiz. 

Hoy ha ganado el fútbol. Y no quiero que se me malinterprete: no me refiero al resultado de un equipo u otro. Me refiero a que el fútbol, ese con el que tantas tardes de invierno, entre frío e incertidumbre, padres y abuelos compartían con las nuevas generaciones sobre la mítica rivalidad entre jerezanos y gaditanos. Esas anecdóticas jornadas en el Pedro Domecq, ese saque de honor con La Paquera, o la rivalidad de dos ciudades referentes en la provincia en la que el destino les puso cara a cara en puntos claves de su historia. 

Esas historias que hoy, con canas entre los presentes de la grada, se entregaban, como regalo adelantado por Navidad, a las nuevas generaciones. Familias completas, padres, madres, abuelos, nietos, y un sin fin de jóvenes que con la ilusión de un niño o una niña vivían su primera tarde de derbi gaditano. "Desde las cinco de la tarde, no me lo podía perder ni de coña", comentaría uno de ellos, con camiseta de esas consideradas históricas, con bufanda y cubata en mano. 

Lo ocurrido en el campo era, podría decirse, lo esperado teniendo en cuenta la diferencia en cuanto a categorías. Un Xerez CD de más a menos, sorprendente al marcar el primer tanto de la noche con un gol rápido, a los 2 minutos de empezar el duelo —Jaime López—, inesperado y que devolvió la felicidad a un Chapín que lleva semanas esperando tantos como el de hoy.

  • El Xerez CD celebra el primer gol de la noche.
  • -

Por su parte, un Cádiz CF, todo lo contrario: consciente de que un error se puede arreglar y llegar a marcar la diferencia con el desgaste del rival —así lo demostraron en el segundo tiempo con el doblete de tantos, destacando la jugada del tercero para sentenciar con más de una boca abierta de los locales—. Una media volea de Cristian Gutiérrez desde fuera del área puso el empate antes del descanso, y en la reanudación, Álvaro García Pascual, que había sustituido a Izeta, remontó en el 59 y, ya con el Xerez volcado, Borja Vázquez puso el 1-3 en el 83 y sentenció la ronda.

  • Previa del derbi en los alrededores de Chapín.
  • -

Una previa de larga duración

Lo verdaderamente importante ha ocurrido fuera, en las gradas y en las gargantas de los allí presentes. Tras la tempranísima previa, llegaba el recibimiento al Deportivo, y sobre todo, la retirada de toneladas de cubatas, plásticos, hielos y botellas que ha obligado a los operarios de la limpieza a trabajar a destajo tras el pitido final.

A ellos, y al despliegue policial, tanto de policías nacionales a pie, a caballo, con furgones como los miembros de la División de Seguridad Privada que con gran control y templanza han revisado, cacheado y analizado cada detalle para mantener la seguridad de un partido considerado de alto riesgo.

En las gradas, sin el tradicional recuento de aficionados presentes en el Estadio Municipal de Chapín, la vista en largo permitía visualizar que, pese al cambio de jornada —el partido iba a disputarse en principio el pasado miércoles, pero se aplazó por la catástrofe de Urda— y ser día laborable, xerecistas y cadistas no querían perderse la oportunidad de reencontrarse en partido oficial 18 años después.

  • Minuto de silencio por la catástrofe de Urda.
  • -

En las gargantas de los presentes, en las que hay que reconocer que ha estado uno de los grandes fallos de la jornada al no respetar el minuto de silencio en honor de las víctimas en el accidente ferroviario de este pasado miércoles. Las ansias por reprochar la rivalidad ante los locales, dejó una imagen bochornosa entre los propios aficionados del Cádiz CF que entre ellos mismos se autoobligaron a callarse para mantener el sepulcral silencio. Acción que desde las gradas locales reprocharon, dejando definitivamente un silencio tibio y a trozos. 

A ello, se han sumado los comentarios, muchos de ellos inoportunos por parte de ambas hinchadas. Aunque sea algo habitual los cánticos un poco fuera de tono, en los que los insultos al rival sean el único modo de "desestabilizar", hay ocasiones en la que desde el arbitraje o la autoridad correspondiente es necesario parar. Al igual que en otros partidos ligueros de primer nivel son intolerables los insultos a jugadores de primer nivel como Vinicius, Iñaki Williams o Lamine Yamal por su físico, nacionalidad o raza, en encuentros como este, con muchos niños presentes, es necesario también actuar al escuchar lindezas desde la grada rival al exfutbolista cadista como: "Fali muérete, Fali muérete". Sin olvidar el gesto durante la previa de la quema de una camiseta del Cádiz CF por parte de aficionados xerecistas.

  • Recuerdos en la grada.
  • -

"Como un partido de Champions, chaval, esto es un no parar"

El escaparate, como he dicho, era el idóneo, más allá de la puesta en escena de lo que pueda ocurrir en el campo. Un Estadio de Chapín de nuevo abierto en su totalidad, dos clubes con mucha historia y con el deseo de volver a rodearse de los más grandes, muchos medios de comunicación, locales, autonómicos y nacionales pendientes de lo que iba a ocurrir. Era el momento perfecto de demostrar que, aunque siempre hay cafres, sin respeto ni educación, el fútbol gana porque son sus aficionados lo que lo hacen grande. Y en definitiva, en casi un 95% eso ha ocurrido.

  • Despliegue policial ante un partido de alto riesgo.
  • -

A pesar de todo ello, la ilusión del pasado ha vuelto. Por 90 minutos hemos viajado al pasado. A retroceder en el tiempo y darnos cuenta de que el fútbol "de barro" mola, y mucho. De que en la humildad de equipos de Primera o Segunda RFEF están las bases del verdadero fútbol. Ese que engancha de generación en generación. Ese que se transmite de abuelos, padres e hijos. A los más pequeños allí hoy presentes, de un equipo y otro. De que, a pesar de caer eliminados en la primera ronda, por un instante, para muchos se ha sentido "como un partido de Champions, chaval, esto es un no parar", como comentaba otro aficionado. 

Pero si de algo estoy segura, es que, a pesar de la rivalidad, ambos clubes echan mucho de menos este tipo de partidos. Y el propio fútbol elitista también los necesita ver más a menudo, pues son equipos de grandes ciudades que merecerían tener siempre a los suyos en las máximas categorías del fútbol profesional. Sin importar resultado, lugar, o época. Solo con tener esa repercusión mediática y volver a poner a dos clubes andaluces con tanta historia en boca de los grandes medios nacionales, el trabajo de décadas merecería la pena. Las caídas, los errores, los descensos, las disputas... todo lo ocurrido durante los últimos 18 años para volver a disfrutar de lo que verdaderamente es ganar en el fútbol. En el fútbol de la provincia de Cádiz. 

COMENTARIOS