Salvaje agresión en Barbate de un aficionado encapuchado a un jugador del filial del Xerez DFC

Moussa Kharbouch estaba hablando con un futbolista del equipo rival cuando fue atacado por la espalda

Una imagen de la brutal agresión a un jugador del Xerez DFC B.
26 de enero de 2026 a las 10:21h

La violencia volvió a irrumpir en el fútbol tras el partido de Primera Andaluza disputado en Barbate entre el equipo local y el Xerez DFC B, cuando un aficionado agredió de forma brutal al jugador azulino Moussa Kharbouch al término del encuentro. El suceso ha generado una fuerte conmoción en el entorno deportivo, donde se vuelve a poner en cuestión la seguridad en los campos modestos y el control de conductas violentas.

Las imágenes difundidas por la cuenta @XeREDcistas muestran cómo, en la zona de vestuarios, un jugador del conjunto local intenta frenar a un aficionado mientras un agente de la Policía Local permanece en las inmediaciones. En paralelo, otros cuatro policías dialogan con otro espectador, sin advertir que, a escasos metros, se está produciendo la agresión. En ese momento, un individuo encapuchado se abalanza sobre Moussa a golpes, generando escenas de gran tensión.

Un ataque grabado en vídeo y sin respuesta 

En la grabación también se observa cómo varios futbolistas del equipo local se acercan al lugar de la agresión, mientras los agentes de la Policía Local reaccionan para intentar restablecer el orden tras la paliza. Hasta el momento, ni los clubes implicados ni la Federación Andaluza han emitido ningún comunicado oficial. Desde @XeREDcistas se sostiene que el ataque no fue un hecho aislado, sino el desenlace de una escalada de tensión que ya se venía produciendo desde el encuentro de ida, disputado en La Granja, donde "los mismos individuos habrían protagonizado incidentes previos".

La salvaje agresión a un jugador del Xerez DFC B.

Según el relato difundido por la misma cuenta, aquellos aficionados ya generaron altercados en el primer partido, dedicándose a insultar gravemente al entrenador Francis y a su segundo entrenador, natural de Barbate. La situación, según la referida cuenta, “escaló hasta el punto de encararse con los padres y, tras el resultado adverso, bajaron hasta los vestuarios en una clara actitud intimidatoria”. 

Moussa Kharbouch, antes de ser agredido brutalmente, se encontraba conversando de manera tranquila con un rival con el que había compartido vestuario en el pasado cuando fue atacado por la espalda. El futbolista no tuvo posibilidad de defenderse, lo que ha intensificado la indignación entre aficionados, que reclaman medidas contundentes contra este tipo de comportamientos.

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Rubén Guerrero

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