El encuentro entre el Sporting de Gijón y el CD Leganés quedó interrumpido apenas cuatro minutos después del inicio debido a una emergencia médica en la grada de Estadio El Molinón. El árbitro ordenó detener el juego tras detectarse una situación grave en el anillo superior situado entre el fondo sur y la grada este. Poco después, la megafonía del estadio informó a los asistentes de que se estaba atendiendo una urgencia sanitaria.
Mientras los servicios médicos acudían al lugar, los futbolistas permanecieron sobre el césped intercambiando pases a la espera de noticias. El afectado, un hombre de 82 años, fue atendido junto a la bocana de acceso de la grada. Pese a la rápida intervención de los sanitarios, no se logró salvar su vida.
El protocolo de emergencias médicas establecido por LaLiga se activó de inmediato para garantizar la atención más rápida posible. Transcurridos más de diez minutos, se comunicó por megafonía la suspensión temporal del partido por motivos de seguridad, y los jugadores se retiraron a los vestuarios mientras se evaluaba la posibilidad de reanudar el encuentro, algo que finalmente no ocurrió.
No pudo ser reanimado
Con el terreno de juego vacío, los sanitarios continuaron las maniobras de reanimación en medio de la incertidumbre de los espectadores y de quienes se concentraban en el vomitorio donde se intentaba estabilizar al afectado. Testigos presenciales señalaron que, tras los intentos de reanimación, no se obtuvo respuesta. Asimismo, un acompañante del fallecido tuvo que ser atendido por un posible ataque de ansiedad. Dos unidades móviles de cuidados intensivos permanecían en el exterior del estadio preparadas para una evacuación urgente.
La llamada a los servicios sanitarios se registró a las 16.20 horas y, media hora después, se solicitó la presencia del forense tras los intensos esfuerzos por salvar al espectador, en una intervención situada a la altura de la puerta 11. Tras confirmarse la suspensión definitiva del encuentro, el club emitió un comunicado en el que lamentó lo sucedido y pidió calma y colaboración para desalojar las gradas. El estadio gijonés quedó prácticamente vacío en cuestión de minutos.


