La Fórmula Uno vivirá una revolución en la temporada de 2026 que arrancará en Australia el próximo mes de marzo. La sostenibilidad, basada en la electricidad, y los cambios en la aerodinámica son los dos pilares fundamentales de unas variaciones muy reseñables que llevan a algunos expertos a hablar de “una nueva era”.
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El primer cambio de la reglamentación afecta directamente a los monoplazas, que serán menos pesados y más manejables. La distancia entre ejes será 20 centímetros más corta y el chasis será 10 centímetros más estrecho. También se reducirá el peso mínimo en 30 kilogramos, que pasará ahora a ser de 770 kilos, con lo que se supone que se beneficiará a los pilotos con mayor destreza en la conducción. Y Fernando Alonso puede salir beneficiado de ello e incluso estar entre los aspirantes a soñar con algo grande en este 2026.
Pero la gran revolución estará en el motor. Porque aunque continuará siendo el V6 turbo de 1,6 litros, el reparto de potencia pasará a ser con un 50% de potencia térmica y un 50% eléctrica, consiguiendo 1.000 caballos de fuerza. Esta variación conllevará también la introducción de combustibles sostenibles de forma obligatoria y una mayor capacidad de recuperación de energía en cada vuelta.
La aerodinámica será la base de otra de las variaciones capitales. Los flaps podrán ser variables en los alerones, es decir, modificables dependiendo de la zona del circuito por la que circule el monoplaza, para que pueda tener más agarre en las curvas o menos resistencia cuando no las haya.
¿Qué cambios hay?
El Manual Override Mode (MOM), que concede al coche una potencia eléctrica extra si en una zona específica está a menos de un segundo del monoplaza que le precede sustituirá al DRS actual, y se introducirán más novedades que pronto serán familiares para el aficionado, como el Boost, opción que libera potencia desde la batería y el motor para aumentar la velocidad en una defensa o en un ataque, o los in-wash boards, dispositivos aerodinámicos que minimizarán el aire sucio.
Por último, además de la sostenibilidad y de la aerodinámica, el nuevo reglamento ha contemplado variaciones en el diseño del arco de seguridad de los pilotos, que será más robusto y ha variado su diseño para soportar cargas superiores en caso de colisión.
Muchos cambios con los que la FIA pretende aprovechar el buen momento de salud de la Fórmula Uno tanto económico como popular para resultar más atractiva, igualando las aspiraciones de los competidores, estimulando la investigación, las nuevas tecnologías y las decisiones tácticas sobre la marcha y en consecuencia, añadiendo más emoción e incertidumbre a las carreras del calendario.


